Pareciera ser que en ocasiones, algunas personas asumen que no existe una conexión entre los tres elementos que dan el título a estas páginas. Algo que no es necesariamente cierto, por lo que resulta interesante buscar el origen de cada una de dichas expresiones.
El arte es según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la capacidad, habilidad para hacer algo. Lo que implica talento, aptitud, disposición, destreza y experiencia entre otros atributos.
Busca crear obras, que mediante recursos principalmente plásticos, visuales, sonoros o literarios, produzcan estimulación estética o intelectual.
Y por supuesto, tiene diversas categorías, entre ellas; abstracto, decorativo, figurativo, marcial, militar, pop y popular. Claro que, sin olvidar las bellas artes; la arquitectura, la pintura, la escultura, la música, la literatura, la danza y el cine.
Por otra parte, el mencionado diccionario establece que la historia es la narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados, siendo por tanto un conjunto de hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc, de un pueblo o nación.
Posibilita la comprensión de la evolución de las sociedades, dando un contexto que siendo analizado en el presente, permite proyectarse al futuro.
Posee una clasificación específica, la que incluye entre otras categorías; la historia natural, la historia sagrada y la historia universal.
Mientras que la cultura es definida como un conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
Pero lo que es más importante, implica un conjunto de modos de vida y costumbres, conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Pareciera bastante evidente, que los tres aspectos están relacionados y que de hecho, en ningún caso son contrapuestos, sino que plenamente colaborativos entre sí.
Cuando visitamos un Museo, observando sus exposiciones permanentes, coincidentes con el tipo de muestra que posea, sin darnos cuenta aparecen desde el pasado en una mezcla muchas veces imperceptible, en otras claramente notorias, componentes del arte y la cultura, transmitiendo historia a través de lo expuesto.
De hecho un Museo, que es sí mismo una institución sin fines de lucro, que conserva, estudia y expone objetos de interés cultural, normalmente tiene salas de exposiciones temporales, que reciben arte, historia y cultura.
Saquemos individualmente las conclusiones específicas.






