En sesión ordinaria del Consejo Regional (CORE) de O’Higgins, presidida por el gobernador Pablo Silva Amaya, quedó al descubierto un crítico nudo administrativo y financiero que afecta al sector Nogales de Machalí. Lo que debió ser un avance histórico en la calidad de vida de los vecinos se ha transformado en un elefante blanco: el municipio finalizó las redes secundarias, pero la empresa Essbio no ha habilitado la red primaria ni las plantas elevadoras necesarias para su funcionamiento.
La directora de SECPLAN de Machalí, María José Ruiz, explicó que la urgencia radica en lograr la recepción técnica de las obras para cerrar el contrato con la constructora. Sin embargo, Essbio mantiene una negativa tajante, aduciendo «riesgos sanitarios» mientras sus propias plantas elevadoras no estén operativas.
«Actitud caprichosa»: El duro descargo del CORE
El debate en el pleno subió de tono. Los consejeros no escatimaron en adjetivos para calificar la gestión de la sanitaria, tildándola de «desinteresada» y «monopólica».
Manuel Morales (Consejero): Fue el más crítico respecto al daño patrimonial: «Essbio se ‘sacó los pillos’ y le echó la culpa al municipio. Tenemos literalmente enterrados casi $9.000 millones que no sirven para nada hoy».
Lucía Muñoz (Consejera): Cuestionó el modelo de gestión: «Es un monopolio y así se lo hemos manifestado. Hay un trabajo muy desprolijo de Essbio que abandona a las constructoras adjudicadas».
Rosa Zacconi (Consejera): Exigió definiciones: «No vemos interés alguno de la empresa por solucionar el problema de la gente. Necesitamos claridad sobre si asumirán sus responsabilidades o no».
Un problema regional de $23.000 millones
El gobernador Pablo Silva Amaya reveló que el caso de Machalí es solo la punta del iceberg. Según la autoridad, existen cerca de $23.000 millones de pesos «enterrados» en proyectos similares en San Vicente, San Fernando y Palmilla, todos frenados por discrepancias técnicas o falta de inversión de la sanitaria.
«Va a ser bastante difícil que aprobemos nuevos proyectos de alcantarillado bajo estas condiciones. Las exigencias para asegurar que la inversión se use correctamente serán mucho mayores», sentenció Silva Amaya.
Acciones legales y administrativas
Pese a que el GORE ha mantenido reuniones con la gerencia de Essbio en Concepción, la respuesta de la empresa ha sido desalentadora: proyectan que la red primaria operará recién en 2027. Para el Gobierno Regional, este plazo es inaceptable.
Como medida inmediata, el consejero Pedro Bustamante, presidente de la Comisión de Infraestructura, sugirió implementar «contratos mandato» para asegurar el cumplimiento de las inversiones. Si el diálogo no prospera, el Consejo Regional advirtió que elevará los antecedentes a la Contraloría General de la República para determinar responsabilidades administrativas y legales.
Respuesta de Essbio
Ante lo expuesto en el CORE, se le consultó a la empresa sobre la situación, contexto en el que señalaron que: “Essbio informa que el proyecto de alcantarillado del sector Nogales, en Machalí, consideraba una planta elevadora en una ubicación técnicamente adecuada, lo que permitía su puesta en operación en mayo de 2025. La solicitud de cambio del emplazamiento obligó a redefinir la localización de la infraestructura, lo que extendió los plazos del proyecto”.
Agregando que, “esto implicó buscar una nueva ubicación e iniciar un nuevo proceso de adjudicación, que permitirá poner en operación esta infraestructura en enero de 2027. Essbio acató esta decisión y mantiene su disposición al diálogo, señalando además su disponibilidad para recepcionar parcialmente las obras y así dar servicio a parte de los beneficiarios”.






