Por cohecho reiterado, fraude al fisco y lavado de activos fue condenado Juan Ramón Godoy, quien se ha mantenido en prisión preventiva desde abril del 2024, cuando fue la formalización en su contra por diversos delitos ligados a corrupción, mientras se desempeñaba como primera autoridad de la capital de O’Higgins.
16 años de presidio efectivo, adicional de una millonaria multa de más de 900 millones de pesos y la inhabilitación perpetua de ejercer cargos públicos, determinó sentenciar el Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua, en el que por aproximadamente un mes albergó las jornadas de audiencias.
“Fuimos sorprendidos con la sentencia, puesto que esperábamos que no le reconocieran la atenuante colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos. El tribunal lo hizo y a pesar de ello -porque eso significa que sumado a su irreprochable conducta anterior, pudo rebajar la pena en un grado- fue condenado a una pena total de 16 años, que es una pena extremadamente alta”, señaló César Zamorano Quitral, abogado de los querellantes particulares en el caso, que son los exconcejales: Hugo Guzmán, Valentina Cáceres, Emerson Avendaño y la actual edil María del Carmen Orueta.
El abogado, agrega que, “la señal de una pena de presidio mayor de su grado máximo, que es la sumatoria de las dos, es suficientemente potente como para inhibir a futuros funcionarios públicos a cometer estos mismos delitos”.
Durante la audiencia de lectura de sentencia la magistrada a cargo, precisó que se trataba de un fallo de más de 700 páginas. En esta línea, César Zamorano, explica que tras la alta condena lo que sigue , “es el recurso de nulidad».
Y en caso de que la defensa opte por seguir este camino, explica que los plazos, “son 15 días más un día por cada dos de exceso sobre cinco, entonces la defensa tendría casi un mes para presentar un recurso de nulidad y puede hacerlo, depende de las causales que se invoquen estos recursos”.
En esta línea precisa que, “puede recurrir de nulidad por múltiples causales”, detallando, entre las que contempla la ley, “lo que anunció la defensa de Godoy, desde el inicio del juicio, es una eventual vulneración de garantía, entonces podría recurrir por ese lado”.
También, “acerca de la calificación jurídica, ellos sostenían que era cohecho simple, no cohecho agravado que es más o menos fácil de dilucidar, pero sí tiene recurso y desde el principio del sistema se ha sostenido que cualquier sentencia es susceptible de ser anulada”.
No obstante, sostiene que, “con las circunstancias en que se da, por la contundencia de la evidencia que se rindió en juicio, de las pruebas que se aportaron, yo siento que es difícil conseguir una nulidad”.
“Yo creo que la sentencia no se va a mover”, afirma.
Para reiterar que si la defensa, en el mes de plazo, no presenta el recurso de nulidad, la sentencia queda firme.
“Entonces, en un mes, que es cuando se ve ese plazo, o en ocho meses, si es que el recurso se presenta y va a la Corte Suprema, yo creo que no va a haber mucha variación en la información que tenemos”.
Finalmente, en cuanto a su labor como abogado querellante, manifiesta que: “nosotros no presentaremos un recurso de nulidad”.






