Cada mes de abril, el mundo pone el foco en la neurodivergencia, con especial énfasis en el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Desde 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 2 de abril como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Este año, el lema de la ONU es «Fomentar la neurodiversidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas».
¿Qué es el TEA?
El Trastorno del Espectro Autista es una condición neurobiológica de origen tanto genético como ambiental. Dura toda la vida y afecta la comunicación, la interacción social y la forma en que una persona percibe el mundo. Es importante destacar que no hay dos personas con TEA iguales. Sus manifestaciones pueden ir desde leves hasta severas, por lo que cada caso es único.
Detectar el autismo a tiempo y brindar una intervención adecuada puede hacer una gran diferencia en la vida de los niños y niñas con esta condición. Un entorno educativo adaptado y el apoyo de especialistas pueden ayudar a mejorar sus habilidades de comunicación e integración social.
Aumento de Diagnósticos en Chile
Según la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia de 2022, en Chile hay alrededor de 45 mil adultos con TEA. Esto equivale a 1 de cada 51 personas, el doble del promedio mundial. En los últimos años, ha habido un aumento de diagnósticos, especialmente en mujeres y adultos. Esto ha generado preguntas sobre las razones detrás de este fenómeno y la necesidad de más estudios al respecto.
Señales del Autismo en la Infancia
Algunas conductas que pueden ser indicativas del TEA en niños y niñas incluyen:
- Dificultad para interactuar con otros.
- Poco o nulo contacto visual.
- Resistencia al cambio y apego excesivo a rutinas.
- Falta de respuesta al ser llamado por su nombre.
- Juegos repetitivos y apego a objetos específicos.
- Hiper o hiposensibilidad a sonidos, luces o texturas.
- Retraso en el desarrollo del lenguaje o pérdida del mismo.
- Movimientos repetitivos como aleteos.