La minería y los mineros suelen ser identificados casi instantáneamente con la gran minería del cobre, la imagen icónica de gran maquinaria y recursos técnicos, así como toneladas de metal rojo siendo fundido.
Sin embargo, no es la única minería de nuestro país ni de nuestra región de O´Higgins. Así lo aclara el seremi (s) del ramo, Pedro Pablo Ogaz, quien en conversación con El Tipógrafo se refiere a la pequeña minería de la región, los programas de apoyo y su impacto. «Desde el Gobierno apoyamos fuertemente a la pequeña minería de la región a través del Programa de Asistencia y Modernización de la Pequeña Minería Artesanal (PAMMA). Por ejemplo, en el sector de Chancón los pequeños mineros tienen muchos problemas, su actividad ha sido siempre bastante precaria. Sin embargo, he visto un pequeño desarrollo, he visto un avance sustancial en su productividad, en sus procesos, no es que todo se haya solucionado, son actividades que siguen necesitando mucho esfuerzo, pero gracias al apoyo del Gobierno desde hace algunos años los pequeños mineros de la zona han logrado tener maquinaria de última generación, lo que les ha mejorado mucho su productividad”.
El seremi también se refirió a las salineras de Cáhuil y Lo Valdivia. “Con apoyos financieros y de capacitación también han mejorado su productividad y procesos, y han podido enfrentar los problemas que han tenido históricamente. Por ejemplo, por su dependencia climática, gracias al programa PAMMA han recibido recursos de todo tipo”.
En cuanto a la seguridad y las condiciones laborales de la pequeña minería, el seremi recordó que “son actividades que evidentemente tienen riesgos, en Chancón los mineros ingresan en túneles bajo tierra y toda la actividad minera enfrenta peligros, por eso nuestra inversión, nuestro apoyo no solo va dirigido a mejorar la productividad de las actividades, sino también a mejorar la seguridad y las condiciones laborales de los trabajadores, de los mineros, que han mejorado sustancialmente”.






