PUBLICIDAD
Columnas de Opinión

¿Se estaría frenando la transformación digital en la educación superior?

LUNES, 7 DE JUNIO DE 2021


En los últimos años hemos visto cómo han surgido modelos basados ​​en competencias, cursos masivos abiertos en línea, micro grados o micro credenciales y muchas otras alternativas. Ahora bien, pasar de la formación presencial a la no presencial, manteniendo la calidad, no ha sido una tarea sencilla.

Todas las organizaciones luchan por adaptarse a las tecnologías digitales que han ido evolucionando rápidamente. Para las instituciones de educación superior, estos desafíos tecnológicos se han complicado aún más por la pandemia y tendencias disruptivas a largo plazo como son la disminución de la matrícula, el aumento de los costos operativos y por los cambios en las expectativas de la experiencia de aprendizaje. Estas tendencias ponen aún más presión por reemplazar la infraestructura y las aplicaciones tecnológicas por otras que preparen de mejor manera a las instituciones para un mundo digital.

Las instituciones de educación superior que han seguido su propio camino hacia la madurez digital lo han hecho a través de inversiones tecnológicas poniendo foco en áreas estratégicas como la matrícula, la retención y empleabilidad; eficiencia operacional; innovación en investigación; e innovación en el aprendizaje.

Ciertamente no sería la tecnología la que estaría frenando a la educación superior, sino que existirían varias barreras organizacionales para el cambio. Los desafíos organizacionales en la educación superior son similares: prioridades enfrentadas, toma de decisiones descentralizada, restricciones presupuestarias, resistencia cultural al cambio y brechas en los conjuntos de habilidades del personal técnico, entre otros. 

Aunque solo algunas instituciones están alcanzando la madurez digital, otras podrían aprender mucho de su ejemplo. La madurez digital es un problema existencial para la educación superior, y no solo porque la tecnología está cambiando las expectativas sobre la experiencia de aprendizaje. Ciertamente, la pandemia ha provocado una gran demanda de aprendizaje virtual y una forma más personalizada de impartir educación, pero las capacidades digitales también son la clave para hacer frente de manera eficaz a la disminución de la matrícula y el aumento de los costos.

El camino hacia la madurez digital completa es largo, pero los directivos que expresan una visión y un compromiso sólidos pueden hacer que suceda con mayor rapidez y éxito. Para garantizar que la visión genere un fuerte retorno de la inversión (ROI), los líderes deben vincularla a las necesidades específicas y a resultados. Las transformaciones digitales son un viaje de toda la institución, pero los pequeños proyectos piloto serían un punto de partida. Pensar en grande, pero comenzar con poco puede reducir la resistencia al cambio, generar un impulso positivo y mejorar resultados.

La transformación digital no se trata solo de tener la última tecnología. Cambiar los modelos de aprendizaje y negocios en la educación superior durante este ciclo de modernización tecnológica es una cuestión de supervivencia para algunos y una necesidad competitiva para todos. La urgencia por el aprendizaje remoto debido a la pandemia ha elevado la inversión digital en los planes estratégicos, pero muchas instituciones todavía se están moviendo demasiado lento, bajo su propio riesgo. Ahora es el momento de que las personas que lideran el viaje digital de su institución sean más audaces para evitar su pérdida de competitividad o definitivamente un posible cierre.



Acerca de Tony Gunckel.
Ingeniero Comercial, Postitulado en Administración de Recursos humanos, MBA (Máster en Dirección y Organización de Empresas) y Doctor (C) en Gestión avanzada de empresas.
PUBLICIDAD
Comentarios


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Loading...

Tipógrafo Radio
El Tipógrafo Radio | Gary Moore - Still Got the Blues