La pandemia del coronavirus ha causado grandes niveles de estrés y ansiedad. Esto ha causado estragos en la salud mental de las personas a nivel mundial, producto del confinamiento.
Un reciente estudio brindó buenas noticias, sobre todo para los amantes de los animales, pues las mascotas serían un importante ayuda emocional durante la cuarentena, reduciendo sentimientos negativos.
Dicha investigación se realizó entre los meses de abril y mayo entre más de 6 mil personas en Inglaterra.
En este estudio se consultó a los participantes que, en su mayoría, contaba con al menos una mascota en su hogar, por lo que los resultados están basados en personas afines a los animales.
“Este estudio es particularmente importante en la actualidad, ya que indica cómo tener un compañero animal en tu hogar puede amortiguar el estrés psicológico asociado al encierro”, explicó Daniel Mills, investigador de comportamiento animal de la Universidad de Lincoln a ScienceAlert.
Los autores de la investigación aseguran que “los resultados necesitan ser interpretados con esto en mente. Aun así, en nuestra muestra de ‘amantes de los animales’, contar con un animal sí estuvo vinculado a una atenuación de los efectos del encierro en la salud mental y la soledad».
Dentro de las consultas hechas a los participantes, estaban qué tan cercanos eran a sus mascotas y la forma en que afectaron positivamente su bienestar durante la cuarentena.
Un 90% de los dueños aseguró que las mascotas los ayudan a lidiar con la soledad o la de su familia.
“Las personas en nuestra muestra, en promedio, mostraron la misma cercanía emocional con diferentes tipos de animales. Por ejemplo, los mismos sentimientos emanaban hacia sus cuyes o perros”, afirmó Elena Ratschen de la Universidad de York, principal autora del texto.
La especialista dejó en claro que “si bien nuestro estudio mostró que tener una mascota puede mitigar algunos de los efectos psicológicos perjudiciales del encierro del covid-19, es importante comprender que es poco probable que este hallazgo tenga importancia clínica», concluyó.






