El 20 de agosto de 1942, a las 18 horas, Rancagua estaba conmocionada. En el segundo piso de la casona de Alcázar esquina Riesco, donde funcionaba la Municipalidad de Rancagua, en la Sala de Sesiones, se reunía un selecto grupo de personalidades rancagüinas, para dar nacimiento a una nueva institución.
En la calle, la banda del Grupo Membrillar, unidad militar que en esa época tenía guarnición en nuestra ciudad, entonaba música folclórica. Las radioemisoras locales transmitían en directo la reunión que tenía lugar en el municipio.
Iniciativa del regidor César Guzmán Castro, se daba vida a una institución orientada exclusivamente a estudiar, investigar y difundir la vida y obra del Padre de la Patria, don Bernardo O’Higgins Riquelme. Su inspiración había logrado motivar y movilizar voluntades, al extremo que quien asumía la presidencia del flamante Instituto OHigginiano de Rancagua, el primero de Chile con tales fines, era don Florencio Durán Bernales, médico y senador de la República, una personalidad de la mayor relevancia.
Entre los reporteros que asistían a este evento, estaba un joven de 22 años de edad, quien posteriormente sería miembro del Instituto y su presidente por el lapso de 42 años. Se trataba de Héctor González Valenzuela, o’higginiano de tomo y lomo, quien me llevó a integrar el Instituto el 20 de agosto de 1975, siendo a la sazón quien escribe Contralor Regional. Han transcurrido 43 años desde entonces, y soy el más antiguo de los miembros del querido Instituto.
Luego de tres cuartos de siglo de existencia el Instituto O’Higginiano de Rancagua permanece enteramente activo y vigente, integrado por 40 Caballeros O’Higginianos, y presidido por el muy querido general don Antonio Yakcich Furche, que le ha impreso una dinámica y vitalidad admirables.
Sesiona mensualmente, el último martes de cada mes, ocasión en que se presenta un trabajo, fruto de la investigación, de un Caballero O’Higginiano. Anualmente, se publica una obra colectiva que incluye estos trabajos, de modo que cada socio participa creativamente en la investigación y difusión de la vida del Libertador.
El Instituto ha celebrado una alianza estratégica con la Universidad de O’Higgins, con el objetivo de constituir un Centro de Estudios O’Higginianos en el seno de la universidad, dándole mayor rigor y contenido científico a sus investigaciones y publicaciones.
Cabe destacar que, en agosto de 1818, hace exactamente doscientos años, el Libertador creó la Sociedad de Amigos de Chile, destinada al fomento de la actividad nacional. Los o’higginianos nos sentimos herederos de tal entidad, y por eso, junto con celebrar nuestros 76 años en Rancagua, celebramos 200 años en Chile, de la mano del propio Libertador.
Mario Barrientos Ossa
Abogado
Magíster en Derecho U. de Chile





