El pasado 30 de marzo, Karen Sepúlveda se dirigió al supermercado Líder ubicado en calle Recreo de Rancagua con el objetivo de comprar carne para cocinar el almuerzo del día. Sin embargo, al llegar a su casa y abrir la bolsa que contenía el producto, percibió un fuerte aroma a descomposición.
Tras el hecho, la usuaria regresó hasta el lugar donde realizó la compra con el fin de solicitar explicaciones respecto del problema, no obstante, asegura que le ofrecieron como solución cambiar el producto o devolver el dinero. Para Karen Sepúlveda esta respuesta no fue satisfactoria y decidió llevar su caso hasta el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac).
Luego de recopilar los antecedentes, Sepúlveda, asesorada por abogados del Sernac, presentó una denuncia en el Primer Juzgado de Policía Local de Rancagua, solicitando una indemnización de perjuicios en contra de la empresa Líder, ya que asegura sufrió perjuicios patrimoniales y extrapatrimoniales, entre los que se declararon: estrés.
Tras un largo litigio, finalmente la clienta ganó el juicio a la empresa Líder y consiguió que se hiciera responsable del hecho, logrando una indemnización de $1 millón.
Pese a esto, la afectada hizo un llamado de atención a los supermercados, ya que “ellos se preocupan de vender, pero no de la calidad de las cosas que están vendiendo”.
Por su parte, el director regional del Sernac, Mauricio Retamal, llamó los usuarios a exigir sus derechos y denunciar este tipo de actos, e indicó que “deben tener fe en los procedimientos que hacemos. Obtenemos triunfos como este, que son simbólicos y que demuestran que es posible obtener resultados favorables para los consumidores”.







