
Si la mascota repentinamente deja de ingerir alimento o agua se debe consultar al veterinario, ya que podría están sufriendo de alguna enfermedad.
Cuidar la dieta de nuestras mascotas es indispensable para que se mantengan activas y saludables. Existen algunas consideraciones en esta materia, dirigidas específicamente a los perros.
Es fundamental que el perro tenga un acceso libre y constante a agua potable limpia, esto evitará que pueda padecer parásitos e infecciones que pongan en riesgo su salud. Sin agua un perro puede enfermarse seriamente sólo en un par de horas, por lo que se debe mantener una actitud responsable en este aspecto.
Respecto al alimento, existen muchas opciones en el mercado, sin embargo, es importante elegir según las necesidades de nuestra mascota, adecuada para su estilo de vida, estado de salud y edad.
El perro debe recibir alimento como mínimo una vez al día, excepto que el veterinario indique lo contrario. En este sentido, resulta de vital importancia seguir las instrucciones de porciones que trae cada envase.
Si la mascota repentinamente deja de ingerir alimento o agua se debe consultar al veterinario ya que podría están sufriendo de alguna enfermedad.
Cabe destacar que los perros necesitan alimento en particular para mantenerse sanos, la comida de seres humanos no les ofrece una correcta nutrición.
Asimismo, no se deben proporcionar alimentos de consumo humano a los perros, ya que productos como el chocolate y la cebolla, pueden ser tóxicos para ellos y conllevar a nefastas consecuencias.
Pese a la creencia popular, los huesos no son aptos como alimento para los perros, ya que pueden romperse en astillas y provocar lesiones o estreñimiento en el estómago e intestino.
Y no menos importante es mantener a nuestras mascotas lejos de la obesidad y el sobrepeso, no sobrealimentándolas y manteniéndolas en constante actividad física.





