
Propaganda de candidatos en la Alameda de Rancagua.
¿Incide realmente la propaganda publicitaria de las calles en el voto? En opinión del analista socio-político Marcel Albano, sí.
“Como los partidos y las coaliciones saben que su piso duro es más crítico y menos leal que antes, ocultan o ponen de manera poco visible sus íconos ideológicos para centrar el liderazgo en la persona y no en el partido o conglomerado político», señala.
«Estos excesos de publicidad crean una sensación urbana de poder y triunfalismo de manera simbólica que hace que se perciba que uno u otro candidato puede ganar. Ergo, el votante, que por regla no se informa o no le interesa, vota por empatía y a quien recuerda mejor”, comenta el profesional.
En este sentido, Albano dice que “si se analizan los mensajes publicitarios de todo este orden de gigantografías, palomas, flyers, etcétera, no estamos en presencia de genios de la publicidad y del diseño, porque colores e íconos muy conceptuales no los entiende la población. Por eso se parecen mucho a los avisos del retail y los supermercados, porque su función no es informar, sino ocupar simbólicamente el espacio urbano, para crear sensaciones de triunfo”.
Según esta argumentación, “puede haber un candidato alternativo excelente como profesional, persona y político, pero si no se conoce primeramente, es muy probable que masivamente nadie sepa que exista”, explica Marcel Albano.
Por su parte, el sociólogo Alberto Mayol también reconoce el grado de importancia que puede tener esta propaganda. “En el caso de los cores, por ejemplo, básicamente lo que tratan de hacer es que los conozcan, ni siquiera posicionar algo; eventualmente que la gente sepa cuál es su orientación política y se produzca un poco el efecto de las grandes marcas, que cuando tú llegas a un restaurant y no has pensado bien qué vas a pedir y te preguntan, tú

Especialistas en temas sociales explican de qué modo influye la propaganda en el elector.
mencionas siempre el vino o la bebida que sea más conocida, como resolviendo la inquietud o el estrés que genera no tener una respuesta adecuada”, afirma.
Mayol puntualiza que “de alguna manera el nivel de conocimiento es importante para que la persona con un voto muy blando, muy liviano, con un conocimiento básico, sea posible que vote por un determinado candidato”.
Sobre la escasa presencia de íconos de partidos políticos en la propaganda, el profesional afirma que “hoy día, bajo la tesis de que los votantes eligen de acuerdo a las personas, está la idea de que se puede postular sin mostrar el partido, dependiendo de la comuna donde está, dependiendo de las condiciones, ver si el partido sirve de gancho o no. Eso me parece más grave, me parece que es un tema que debiera estar regulado”.





