
Los estudiantes del liceo Manuel de Salas iniciaron la toma del establecimiento el martes en la noche y la mantendrán hasta que tengan respuestas a sus demandas.
Alumnos del liceo Tomás Marín de Poveda de Rengo y del liceo Manuel de Salas de Rancagua están en toma, como una medida de presión para lograr mejoras en materias de infraestructura y de calidad educativa.
En el liceo Manuel de Salas, el vocero César Quintanilla señaló que “estamos pidiendo que se mejore el tema de infraestrutura del colegio y la higiene de los baños porque estamos en condiciones deplorables, con ratones, excrementos de ratones y miles de cosas y no es justo pagar una mensualidad de 25 mil pesos y no tener ningún beneficio”.
El vocero destacó que existen constantes cambios de docentes de matemáticas y no existe una buena preparación en esta materia y que por ello “nos vemos perjudicados los cuartos medios por rendir una PSU deficiente”.
Quintanilla explicó que las mejoras se piden desde el año pasado y “no conseguimos nada con el director y ahora estamos llegando a estas instancias porque creemos que es lo justo”, por lo que se mantendrá la toma de modo indefinido por parte de cerca de un centenar de estudiantes “hasta que el director y la sostenedora nos den las soluciones”.

En el liceo Tomás Marín de Poveda de Rengo, los alumnos iniciaron la toma aún cuando integran una mesa de trabajo con autoridades comunales.
En relación al establecimiento de Rengo, el alcalde de dicha comuna, Carlos Soto, señaló que se han realizado reuniones con los padres y con el Centro de Alumnos “donde se recibió un petitorio y el compromiso era que se instalara una mesa de trabajo”.
Tras esto, según el edil, «se entregó respuesta al petitorio, que ya fue entregada a todos los dirigentes del centro de alumnos”.
Soto explicó que “estamos asumiendo un déficit de infraestructura en todos los colegios de la comuna”, pero que «cuando uno se sienta en una mesa de trabajo hay que responder en la mesa de trabajo no hay que responder con tomas ni mucho menos”.
Además, el director del recinto, Raúl Zamudio, señaló que las demandas incluyen «la reparación de techos, bajada de aguas lluvia e inmobiliario» y que se instalará una mesa de diálogo para ir solucionando los temas.
Zamudio señaló que dos estudiantes que querían ingresar al establecimiento resultaron con lesiones porque “alguien de adentro abrió un extintor y desgraciadamente le roció el polvo en su vista y fueron atendidas en el centro médico». Esto en alusión a la situación vivida por las alumnas Denisse González García, de tercero medio; y Javiera Bravo Hidalgo de cuarto año medio, que fueron derivadas al Hospital de Rengo ya que, cuando quisieron ingresar a clases fueron atacada con un extintor, cuyo polvo químico les afectó la vista.





