Este espacio contó con la participación de autoridades locales y regionales, organizaciones que promueven la tenencia responsable, el gremio Médico Veterinario, instituciones de educación, entre otros.
Los procedimientos, desarrollados en coordinación con Fiscalía y apoyados por unidades especializadas como el OS-7 Cachapoal y el can detector Kelsy, se enmarcan en una estrategia regional para combatir el tráfico de drogas y el porte ilegal de armas.