PUBLICIDAD
Columnas de Opinión

Rancagua: una identidad que sí existe

JUEVES, 15 DE OCTUBRE DE 2026


Por estos días, cuando Rancagua vuelve a celebrar un año más de historia, inevitablemente aparece una pregunta que durante mucho tiempo hemos escuchado en nuestra región: ¿tenemos realmente una identidad propia? Hay quienes dicen que no. Que somos demasiado parecidos a Santiago, que nuestra identidad regional se diluye entre comunas, valles, ciudades y realidades distintas. Yo pienso exactamente lo contrario.

Nosotros mismos somos quienes no hemos sabido mirar lo que tenemos. ¿Cómo podría no existir una identidad cuando tenemos una historia que se remonta a la fundación de Rancagua en 1743 y una ciudad que ha sido testigo de algunos de los episodios más importantes de nuestra historia nacional? Nuestra identidad quizás no cabe en una sola palabra y ese es nuestro mayor atributo.

Somos esas expresiones que para alguien de afuera pueden parecer pequeñas, pero que para quienes hemos crecido acá dicen mucho. Las historias de la mina que nos contaron nuestros abuelos, el baile que todavía se aprende, el orgullo de ser celeste, las papas fritas que viven en el imaginario colectivo, el campo que vemos desde la carretera, el vino de nuestros valles, la cordillera que acompaña nuestros días, Sewell allá arriba, Pichilemu allá abajo y Rancagua en el centro como punto de encuentro.

Somos nuestra gente: personas trabajadoras que conocen el esfuerzo, saben de los turnos, que aprovechan las labores de temporada y que no tienen miedo de buscar nuevas oportunidades al trabajar, estudiar y emprender más allá de los límites de nuestra región.

Entonces, ¿Cómo podríamos decir que no tenemos identidad? Quizás el problema no es que O’Higgins no tenga identidad. Quizás el problema es que no hemos aprendido a reconocerla, y sobre todo a valorarla. Pertenecemos a un lugar con códigos propios formados por la suma de todas esas cosas que reconocemos como nuestras.

Por eso, en este nuevo aniversario, más que preguntarnos si existe una identidad regional, deberíamos preguntarnos qué estamos haciendo para cuidarla y proyectarla. Porque una región que conoce su historia puede construir mejor su futuro. Yo sí creo que tenemos una identidad. Una identidad que no necesita parecerse a Santiago para ser importante. Una identidad que está ahí, esperando que la miremos con otros ojos.

Tenemos mucho que mostrar. Mucho que contar. Y, especialmente, mucho de qué sentirnos orgullosos. Que nunca nos falte la capacidad de reconocer todo lo que somos.


PUBLICIDAD
Comentarios


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Loading...

Tipógrafo Radio
El Tipógrafo Radio | Gary Moore - Still Got the Blues