Las familias chilenas cerraron 2025 en mejor pie que el año anterior. Ganaron más, ahorraron más y redujeron sus deudas en proporción a sus ingresos. El Estado, en cambio, terminó el año con las cuentas en rojo. Así lo muestra el informe de Cuentas Nacionales por Sector Institucional 2025 del Banco Central entregado ayer, que dibuja un claro contraste entre la situación financiera de los hogares y la del fisco.
El dato central de las familias es simple: los sueldos subieron y los trabajadores independientes también tuvieron mejor año, lo que se tradujo en que los hogares tuvieron más dinero disponible — un 6,8% más que en 2024. Con eso, pudieron guardar algo: por cada 100 pesos que entraron, las familias ahorraron cerca de 5,4. Sin ser un número espectacular, es mejor que el año anterior y muestra que los hogares no gastaron todo lo que ganaron.
Además, aunque las deudas de las familias crecieron en términos absolutos, bajaron en relación al tamaño de la economía, es decir, las familias deben menos de lo que producen, y esa brecha mejoró respecto a 2024. Buena parte del ahorro se canalizó hacia depósitos bancarios y fondos de pensiones, lo que refuerza el patrimonio de largo plazo de los hogares chilenos.
El Estado tuvo el camino inverso. Recaudó menos impuestos y obtuvo menores ingresos de sus propios activos, pero no recortó: mantuvo la inversión pública y los programas sociales. El resultado fue un déficit de 2,5% del PIB, apenas una décima más que en 2024, pero déficit al fin. Para gestionar esa brecha, el Gobierno anterior emitió bonos — es decir, pidió prestamos en el mercado interno— y la deuda pública subió a 40,3% del PIB.
Eso tiene una consecuencia concreta: mientras más deuda acumula el Estado, más paga en intereses cada año, y menos margen tiene para gastar en lo que viene, ya sea en infraestructura, salud o cualquier otra eventualidad.
El ejecutivo ha sido claro —las señales a los mercados e inversionistas son inequívocas desde Hacienda— y las dudas de gasto y ahorro del fisco irán aterrizándose en la medida que avance la tramitación de la ley miscelánea o de reconstrucción nacional que se presenta hoy en el Congreso.






