Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que hoy se asocia a homenajes y reconocimientos, pero que en realidad tiene un origen marcado por la lucha social. Huelgas, manifestaciones y movimientos obreros protagonizados por mujeres fueron los hitos que dieron forma a esta jornada, cuyo objetivo principal ha sido históricamente reivindicar la igualdad de derechos entre mujeres y hombres.
Según el artículo “8 de marzo: conquistas y controversias” de la socióloga Eva Alterman Blay, el origen de esta conmemoración se vincula con los movimientos obreros surgidos a fines del siglo XIX, en un contexto de fuerte industrialización en Estados Unidos y Europa.
En esa época, miles de mujeres trabajaban en fábricas bajo condiciones extremadamente precarias, largas jornadas laborales, bajos salarios y escasas medidas de seguridad. Frente a esta realidad comenzaron a organizarse para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo, reducción de las horas laborales y el fin del trabajo infantil.
Uno de los hitos importantes ocurrió en 1908, cuando trabajadoras estadounidenses realizaron una gran manifestación conocida como el “Día de la Mujer”, en la que exigieron derechos laborales y el voto femenino. La movilización reunió a cerca de dos mil personas en Nueva York y se transformó en un precedente clave para futuras conmemoraciones.
En 1910, durante el II Congreso Internacional de Mujeres Socialistas realizado en Copenhague, la dirigente alemana Clara Zetkin propuso instaurar un Día Internacional de la Mujer, iniciativa que buscaba visibilizar las demandas por igualdad y derechos políticos de las mujeres en distintos países.
Un año después, en 1911, la fecha se conmemoró por primera vez en países como Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza. Ese mismo año ocurrió el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York, tragedia que dejó 146 trabajadores fallecidos, la mayoría mujeres jóvenes que no pudieron escapar debido a que las puertas estaban cerradas.

Otro momento clave se produjo el 8 de marzo de 1917 en Rusia, cuando cerca de 90 mil obreras textiles se manifestaron contra el hambre, las malas condiciones laborales y la guerra. Esta protesta, conocida como “Pan y Paz”, marcó uno de los primeros episodios de la Revolución Rusa y terminó consolidando esta fecha como símbolo de la lucha de las mujeres.
Décadas más tarde, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas oficializó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Desde entonces, la jornada se ha transformado en un momento de reflexión mundial sobre los avances alcanzados y los desafíos pendientes en materia de igualdad, derechos y participación de las mujeres en la sociedad.






