A paso lento, pero seguro. El O’Higgins 2024 abrió el año con dos triunfos, lo que deja el optimismo a tope y la ilusión más intacta que nunca. Ahora bien, ¿hacia dónde se orienta esa ilusión? Seguramente a la escena estelar del campeonato, de aquella que solo ha quedado en un lejano recuerdo de la era Berizzo.
Es cierto, solo se han disputado dos fechas y algunos clubes aún tienen pendiente un duelo, pero el cuadro celeste refleja un cambio que parece ser significativo y que no va necesariamente con el sistema de juego, sino más bien con la energía y disposición que el equipo enfrenta y maneja los partidos.
El director es el mismo, pero los intérpretes son distintos. Frente a Deportes Copiapó, O’Higgins mostró jerarquía y ante Colo Colo, inteligencia. A pesar de que las excusas abundan sobre este último compromiso, cuyo resultado intentan desmeritar desde la otra vereda, aludiendo que los “Albos” jugaron con equipo alternativo, los partidos hay que ganarlos.
Entre los nombres más destellantes y que pareció encontrar su lugar en el mundo es Bryan Rabello. El nacido en Rancagua y formado en las filas del “Cacique” ha resurgido con el cuadro celeste y hoy se perfila entre las figuras del equipo.
Verlo en cancha es disfrutar. Ordenado tácticamente y con olfato de gol, pero siempre con la disposición de brindar alguna maniobra al servicio del espectáculo.
En el debut del campeonato, se paseó por la cancha del Luis Valenzuela y cerró su gran noche con el 3-1 que aseguró los primeros tres puntos para el equipo. En la segunda fecha no se quedó atrás y definió el partido, sellando así otra victoria más.
“Bryan es un fenómeno”, dijo Martín Sarrafiore, una de las diez incorporaciones del club para este mercado y quien también ha hecho gala a su talento en los minutos en cancha.
Así como Rabello, el resto de los nombres nutren a un plantel que convence y que juega, además de los juveniles que le permiten un abanico de opciones al director técnico Juan Manuel Azconzábal.
Este año, tal como el anterior, el inicio es soñado. ¿El desafío? Sostenerse y mostrar que el equipo puede estar para objetivo más ambiciosos.






