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Más que 50 años, el otro Chile y las lecciones de su historia


En esta primera aproximación al periodo histórico que analizamos bien vale la pena tener un breve contexto histórico, político y social del Chile de hace 50 años, o algunos años más.

JUEVES, 10 DE AGOSTO DE 2023
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Publicado por

David Pellizzari



Imágenes icónicas y testimonios desgarradores abundarán en los medios de comunicación por semanas, y el día en que se cumplan 50 años del golpe militar que puso fin al gobierno del Presidente Salvador Allende, puede que llegue a ser casi morboso.

Más allá de las sensaciones que la fecha y sus implicancias nos genere, e incluso, más allá de los juicios éticos e ideológicos que cada uno de nosotros pueda tener sobre este hito histórico, es necesario entender el contexto en que se desarrollaron los acontecimientos, el país en que eso ocurrió. Un país que muy pocos chilenos vivos conoce o siquiera imagina.

Para empezar, los convulsos años 70 en nuestro país no pueden explicarse sin entender el contexto mundial, incluso de una década antes. A finales de los 50 se desarrolla la revolución cubana que instaura un modelo de socialismo real en América (a solo unos pocos kilómetros de las costas de Miami), y que marca el epítome de la guerra fría que se desarrollaba en el mundo, con la crisis de los misiles durante el gobierno de J.F. Kennedy.

Nuestro país, aunque en muchos sentidos lo parece, no es, ni era en esa época, una isla, y, por tanto, su devenir político terminó por ser impactado por la polarización mundial entre las superpotencias que encarnaban además dos modelos diametralmente distintos de sociedad y de desarrollo.

En ese contexto, lo que ocurre en Chile, pasa también en buen parte del mundo, aunque se manifiesta de distintas maneras.

Pero, ¿cómo era Chile?, ¿cómo era la vida de los chilenos en el país, en particular en la Región de O’Higgins?

Para empezar, no existía la Región, no había de hecho regiones en nuestra arquitectura institucional o división territorial, por lo que las provincias de O’Higgins y Colchagua agrupaban a las comunas o departamentos que hoy se encuentran agrupadas en la actual región.

Las chilenas y chilenos vivían en un país y en una región marcadamente rural y con escaza conectividad e industrialización, con bajos niveles de escolaridad y con dramáticos problemas de desnutrición y salud que ni siquiera logramos imaginar el día de hoy.

El territorio de la actual región de O’Higgins estaba más lleno de esperanzas que riquezas, y los tumultuosos años 60 y 70 implicaron un impacto profundo en nuestra vida de campo y cómo se entendía el campo en sí mismo de hecho.

Aspectos importantes de la vida cotidiana de entonces son difíciles de entender para la generación hiperconectada de hoy.

En el fútbol, a principios de la década de los 70 marcarán una época figuras como Ernesto ‘Oso’ Díaz, en el arco, Héctor Contreras, Manuel Abarca, César Valdivia, Freddy León, Víctor Manuel Arias, Luis Pino y los hermanos Pérez, Sergio y Fernando en  O’Higgins de Rancagua que dentro de la misma década logró una de sus mejores actuaciones de su historia el año 1973, el técnico Luis Veraforma condujo el recordado ‘Equipo de los locos’, por la presencia de Ramón Meneses, Alejandro Trujillo y Daniel Horno. En esta temporada, el conjunto celeste remata en el tercer lugar de la tabla de posiciones junto a Huachipato con 43 puntos. De este modo, el club despliega la mejor campaña hasta entonces, igualando lo realizado en 1959. El ‘Turco’ Trujillo anota 13 goles y se convierte en el goleador del cuadro que posee a figuras como Roberto Hernández, Miguel Ramírez, Víctor Manuel Arias, Carlos Cruchaga, Jorge López y Oscar Navarro. Un año antes O’Higgins golpeó el mercado con la incorporación del defensor Humberto ‘Chita’ Cruz y junto a los jugadores que se mantuvieron en el club como Juan Gálvez, Jorge López, ‘Coto’ Acevedo, León, Retamal, Pino y Sergio Pérez fueron dirigidos por el paraguayo Ovidio Casartelli, no obstante quien finaliza a cargo es Luis Vidal. El goleador del equipo es el brasileño proveniente de Rangers Pío Da Silva, con 12 conquistas y el cuadro termina en el 12º lugar de la tabla con 26 puntos.

En los años 70, Chile vive la implementación de reformas que buscan una economía más centralizada y controlada por el Estado. Lo que contrasta con un una economía más orientada al mercado, con una mayor diversificación de sectores y una mayor participación en el comercio internacional, y eso marca el acceso a bienes y servicios en la cotidianeidad de los chilenos, que ni siquiera sueñan en esos años la variedad que vivimos en el presente.

En los años 70, la televisión y la radio eran las principales fuentes de información y entretenimiento y, aunque eso continuó así, hasta el cambio de siglo, hoy las comunicaciones no se entienden sin la influencia de internet y las redes sociales.

¿Quiénes eran diputados, por ejemplo, en el territorio de la región en 1970?

Por Rancagua, Caupolicán, San Vicente y Cachapoal: Ricardo Tudela Barraza PDC, José Ricardo Monares Gómez PDC, Jorge Insunza Becker PCCh, Patricio Mekis Spikin        PN, Héctor Olivares Solís PS Santiago Ureta Mackenna PN. Por San Fernando, Santa Cruz y Colchagua: Anatolio Salinas Navarro PDC, Héctor Ríos Ríos PR, Fernando Maturana Erbetta PN y Joel Marambio Páez PS

El Impacto de la Chilenización del Cobre en el Desarrollo de la Minería Chilena

“Hoy es el día de la dignidad nacional y de la solidaridad. Es el día de la dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política.

Por eso, nada más significativo el que haya escogido para hablarle a la patria como Presidente de ella, Rancagua, la Plaza de los Héroes. Aquí se sienten el ayer y el pasado, el heroísmo de los que lucharon y sacrificaron sus vidas para darnos sentido y contenido de pueblo. Aquí está presente la imagen de O’Higgins y aquí podemos decirle al padre de la patria que somos sus legítimos herederos, y que fue el pueblo el que ganó esta batalla de la independencia y la dignidad nacional”.

Así partió el discurso del Presidente Salvador Allende el 11  de 1971 en la Plaza de Los Héroes de Rancagua que da cuenta de la chilenización del cobre.

La historia de Chile está intrínsecamente ligada a la minería del cobre, un recurso natural que ha desempeñado un papel crucial en la economía y el desarrollo del país y uno de los momentos más trascendentales en la evolución de la minería chilena fue la Chilenización del Cobre, un proceso que tuvo lugar en la década de 1970 y que tuvo un impacto significativo en la industria minera y en la identidad nacional de Chile.

El proceso iniciado durante el gobierno de Salvador Allende en la década de 1970, con el objetivo de nacionalizar la gran minería del cobre que estaba en manos de empresas extranjeras, especialmente norteamericanas tuvo motivaciones tanto económicas como políticas. La nacionalización se basó en la creencia de que el cobre, como recurso estratégico, debería ser controlado por el Estado chileno para beneficiar directamente a la población y financiar proyectos de desarrollo.

La chilenización del Cobre, aprobada por unanimidad en el congreso chileno, logró superar la polarización política imperante en el país y  permitió al Estado chileno tener un mayor control sobre los beneficios generados por la minería. Los ingresos derivados de la explotación del cobre se destinaron a financiar programas sociales, infraestructura y proyectos de desarrollo, lo que contribuyó al crecimiento económico del país. La nacionalización también permitió a Chile negociar de manera más equitativa con las empresas extranjeras y obtener mayores beneficios de la explotación de sus recursos.

El proceso tuvo un impacto positivo en el desarrollo tecnológico y la industria minera chilena. El Estado invirtió en la modernización de las operaciones mineras, lo que llevó a una mayor eficiencia en la producción de cobre y la adopción de prácticas más sostenibles. Además, la inversión en investigación y desarrollo en el sector minero contribuyó a la creación de nuevos conocimientos y tecnologías aplicadas a otras áreas de la economía.

Parta muchos, la chilenización del Cobre tuvo un profundo impacto en la identidad y la percepción nacional de Chile. La nacionalización se convirtió en un símbolo de soberanía y autodeterminación, lo que fortaleció el sentimiento de orgullo nacional. La gestión estatal de los recursos naturales reforzó la idea de que Chile tenía el derecho y la capacidad de controlar sus propios destinos económicos y políticos, independientemente del signo ideológico de los sucesivos gobiernos, ya que el proceso no se revirtió con posterioridad al 11 de septiembre de 1973, ni con el retorno a la democracia en 1990.


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