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Editorial

La renuncia de Mario Rozas

JUEVES, 19 DE NOVIEMBRE DE 2020

Rozas asumió la responsabilidad de mando presentando su renuncia, y La Moneda asumió la derrota política al aceptarla. No había más alternativas.


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La mañana de este jueves se concretó la salida del ahora exgeneral director de Carabineros, Mario Rozas. Cuestionado desde la oposición desde que asumiera el mando, el hecho de que dos menores fueran heridos de bala en un procedimiento al interior de un hogar del Sename, hizo insostenible su permanencia en el cargo.

En La Moneda tampoco había más margen. El propio presidente Sebastián Piñera confirmó la noticia horas más tarde, y ya el día anterior había cancelado su participación en una ceremonia oficial de la institución. La señal –para muchos- de lo que pasaría al otro día. Incluso, el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, había califica el hecho “de máxima gravedad”.

Lo demás es conocido, Rozas asumió la responsabilidad de mando presentando su renuncia, y La Moneda asumió la derrota política al aceptarla. No había más alternativas.

¿Qué viene ahora?

En este complejo escenario, es clave avanzar de forma decidida y con convicción en una reforma profunda a la institución, pero primero se debe sacar del debate la discusión ideológica y mirar esta necesaria reforma como una política de Estado.

Se necesita de un apoyo transversal para avanzar en una modernización de Carabineros que permita llevar a cabo cambios en distintos aspectos, como en los procesos formativos, en los protocolos, en los mecanismos de control financiero y de fiscalización interna; así como en materia de inteligencia.

Solo de esta forma, una institución necesaria y clave para el desarrollo del país, como es la policía, podrá recuperar esa credibilidad perdida y la confianza de una ciudadanía que hoy mira con distancia su actuar.

Los distintos estamentos del Estado deben entonces aunar esfuerzos para avanzar en una reforma que permita revertir esta compleja situación. Porque son demasiado grandes los riesgos que corre un país cuando su policía está cuestionada, especialmente porque atenta contra el normal desarrollo de la democracia.


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