Los casos de agresiones que aquejan a los funcionarios de la salud municipal en O’Higgins

Publicado el 29 mayo, 2018 Por Patricio Hernández

Desde la Confusam narraron los hechos de violencia de las que son victima los trabajadores “día a día”.

Las agresiones sufridas por los funcionarios de la salud municipal, razón por la que se llamó a un paro en todo el país, también son una dramática realidad en la región de O’Higgins, donde se han denunciado diversos casos y que, según los dirigentes, “ocurre día a día”.

“Una de las cosas que nos pasa es que agreden a los funcionarios todos los días en los consultorios”, asegura el presidente regional de la Confusam, Marcos Vargas, quien recuerda  que “uno de los casos más graves ocurrió en Rancagua, en el consultorio 1 de Baquedano, donde casi matan a una funcionaria”.

El dirigente insiste en que no es el único lugar donde ocurren este tipo de hechos: “Nosotros tenemos agresiones fuertes en el consultorio 6, por ejemplo, tenemos amenazas con revolver, amenazas con cuchillas”, aseguró.

Ante la situación, el dirigente reconoce que “nosotros en Rancagua logramos que pusieran guardia en la urgencia del consultorio 1, luego de lo que pasó con la funcionaria, que casi la matan, a través de un recurso de protección que pusimos en favor de esos funcionarios”.

No obstante, advirtió que, si bien el guardia ha servido, el funcionario “con suerte tiene ropa de trabajo, porque el alcalde nunca le ha querido comprar ni una linterna”.

Desde la Confusam desestiman que las agresiones pasen por una mala atención de los funcionarios. “No son por una mala atención o por un mal trato”, detalló el presidente regional de la asociación, quien estima que la situación se genera “porque no hay horas al médico, porque el tema de la línea fácil para pedir horas no funciona”.

A raíz de eso -recalcó Vargas- “la gente va al consultorio molesta porque no le sirvió el sistema y lo primero que hace es descargarse con el trabajador que está ahí, dando la cara”.

“La población responsabiliza a los funcionarios de las carencias que existen al interior de los servicios, siendo que eso no debería ser así”, añadió.

Las agresiones son pan de cada día, y el representante de los trabajadores aseguró que “hay agresiones de distinta gravedad. Desde escupitajos en la cara hasta amenazas con cuchillos, de hecho, en Rancagua hay amenazas de una paciente a una funcionaria del consultorio de Baquedano, que le dijo que ella sabía dónde estudiaba su hija, de ese tipo de cosas hablamos”.

 

Noticias Relacionadas