Un acuerdo de colaboración se encuentra trabajando la Asociación de Canales Unidos de Norponiente con distintos servicios públicos implicados en la administración de los canales rancagüinos.
La situación de los canales que atraviesan Rancagua es un problema silencioso que afecta la calidad del agua de riego, contaminada por basuras en su paso por la ciudad, y que sigue sin resolver por las distintas entidades involucradas.
Gonzalo Hernández, administrador de la Asociación de Canales Unidos de Norponiente, explica que buscan acuerdos con todas las instituciones involucradas para terminar con la cultura de usar los canales como basureros.
Para eso piden mejorar la fiscalización y la colaboración en conjunto de las entidades con competencia, como la Dirección General de Aguas, la municipalidad, la Seremía de Medio Ambiente, pero también de organizaciones sociales como los feriantes y asociaciones de vecinos.
“Estamos trabajando con el objeto de establecer acciones preventivas vinculadas a posibles focos de insalubridad y mal manejo de residuos sólidos, buscando soluciones conjuntas con el Municipio, la Seremi de Salud y otros servicios públicos”, dijo Hernández.
Nuevo Hospital
A los canalistas les preocupa especialmente la situación que puede generarse en los canales cercanos al nuevo hospital regional, donde los vecinos y algunas empresas generen micro basureros y con ello focos de contaminación y de insalubridad.
“En la zona del nuevo Hospital Regional, y en las cercanías del Supermercado Cugat hay varios focos de microbasureros, creados por los vecinos y por empresas que vierten sus residuos al canal, una abierta ilegalidad que hasta ahora no ha podido ser solucionada”, indicó Hernández.
Comenta además, que los residuos que posteriormente va a parar al canal corresponden al comercio informal, mayormente a los vendedores que se apostan a un costado de la Vega, y que no cuentan con los permisos que corresponden.
Por ahora, esta mesa de trabajo ha definido la creación de áreas verdes en el sector, intensificar las labores de limpieza entre canalistas y municipio, y fiscalización. Pero además, realizar trabajo de educación ambiental de compostaje o de gestión del residuos orgánicos, con el fin de minimizar la cantidad de estos y darles una correcta disposición.







