¿Dónde ir?: Termas de Cauquenes, un paisaje inspirador a minutos de Rancagua

Publicado el 16 febrero, 2016 Por Jaime Castañeda

Es uno de los destinos más atractivos para los turistas y se ubica a pocos kilómetros de la capital regional.

Cercanas a la Reserva Nacional Río Los Cipreses, las Termas de Cauquenes están ubicadas a 117 kilómetros al sur de Santiago y a 31 kilómetros al este de la ciudad de Rancagua, en la comuna de Machalí, junto al río Cachapoal.

Es uno de los centros termales más antiguos de Chile, con sus instalaciones construidas en pin oregón en el siglo XIX, y con los pabellones originales construidos en 1876. Por eso, hoy en día las Termas de Cauquenes son una verdadera reliquia histórica y arquitectónica. El diseño original fue restaurado hace un par de años, conservándose el estilo gótico de la hermosa construcción, así como sus tinas de mármol de carrara que ya tienen más de dos siglos. Destacan también sus pisos de cerámica española antigua conservados intactos hasta el día de hoy.

Los terrenos que rodean las termas son abruptos y boscosos, con árboles centenarios. Esa zona fue visitada por los pueblos originarios de la zona desde tiempos precolombinos y posteriormente manejada por los jesuitas a partir de siglo XVII. Hermosos bosques con especies centenarias autóctonas para sentirse en estrecho contacto con la naturaleza, aire puro, vegetación y silencio que incita al retiro espiritual y a la reflexión. Sus áreas sirven a los amantes del jogging o bien para aquellos que deseen solo pasear. Desde su puente de cimbra se aprecian hermosas vistas de caídas de agua y paisaje de montaña.

Las termas de Cauquenes ya eran conocidas por los indígenas (picunches y promaucaes) antes de la llegada de los españoles. Existen documentos y crónicas con más de cuatrocientos años donde se relatan viajes de sanación a este complejo termal, provenientes desde todo el país.

En 1819 el General José de San Martín visita las termas para sanar su artrosis, tras haber recibido una carta de don Bernardo O’Higgins, fechada el 3 de mayo de ese año, contándole las bondades del lugar. A mediados del siglo XVII ya existían grandes casas de adobe alrededor de las termas.

En 1873, el matrimonio compuesto por el capitán de corbeta, Arturo Prat Chacón y Carmela Carvajal pasa su luna de miel en estas instalaciones.

En 1980, el complejo termal fue comprado por la familia Acklin, quienes son sus propietarios en la actualidad.

 

Cómo llegar: Primero hacer el camino de Rancagua a Coya, por la Carretera El Cobre. Desde Coya son aproximadamente 6 kilómetros en dirección a la Reserva Nacional Río los Cipreses por camino de ripio.

Qué hacer: Baños y otras actividades termales, fotografía, trekking, observación de flora y fauna, visitas a los pueblos cercanos.

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