«Partimos el 2010 trabajando en el proceso de mejora continua, y lo nombro así porque cuando te visitan para ver si logras o no la acreditación es un hito en un momento del tiempo y es algo discrecional ahí, es la foto de ese momento, pero no significa que con eso terminamos”, explicó el gerente general de Clínica Integral, Jorge Plaza de Los Reyes.
“Ese año partimos con un diagnóstico, con una empresa asesora, la que nos dijo en qué condiciones estábamos para así saber qué faltaba para llegar a conseguir la acreditación, por lo que empezamos a trabajar revisando las distintas características que aplicaba la evaluación”, indicó el ejecutivo.
Tras “la segunda autoevaluación que hicimos en diciembre del 2012, para conocer cómo estábamos, donde se involucró a todo el personal de Clínica Integral y a todas las empresas que prestan servicio, postulamos en enero del 2013 y desde esa fecha a abril nos pidieron antecedentes, para que luego el 15 de abril nos sortearan”, incluyéndolos en el proceso de evaluación.
Luego de eso, “a fines de mayo vino la entidad acreditadora, donde estuvieron durante 4 días para emitir finalmente su informe a la Superintendencia de Salud en junio de ese mismo año, informándonos el 25 de julio que aprobamos la acreditación con un 96,4%, lo que significa que pasamos todas las características obligatorias, más el 94% de las no obligatorias”, destalló Plaza de Los Reyes.
Respecto a la próxima evaluación, señaló que “el 2016 nos corresponde reacreditarnos con un 70% cómo mínimo en el cumplimientos de las características, para poder mantener la acreditación. El próximo proceso será más complejo, ya que este primer certificado no garantiza nada».
A juicio del profesional «este es un proceso permanente y continuo, no es la fotografía del año pasado, y es por eso que hemos seguido trabajando, sometiéndonos a nuevas autoevaluaciones, con el fin de ir superándonos día a día y así poder mantener el nivel de calidad que hemos alcanzado”.






