Manifestación gremial del agro en Requínoa el 6 de junio

Publicado el 3 junio, 2011 Por Felipe García Huidobro Sanfuentes

El próximo lunes, a las 12 horas en Requínoa, en un acto público convocado por FEDEFRUTA y ASOEX, que contará con la presencia de parlamentarios de todas las bancadas, de dirigentes gremiales y sindicales del sector agrícola, y con el apoyo de personas y dirigentes del sector forestal, del turismo y del transporte, entre otros gremios, […]

El próximo lunes, a las 12 horas en Requínoa, en un acto público convocado por FEDEFRUTA y ASOEX, que contará con la presencia de parlamentarios de todas las bancadas, de dirigentes gremiales y sindicales del sector agrícola, y con el apoyo de personas y dirigentes del sector forestal, del turismo y del transporte, entre otros gremios, nos reuniremos nuevamente miles de trabajadores y empleadores por una causa común, cual es la defensa de la Industria Frutícola, de nuestras fuentes de trabajo, y de la subsistencia digna del mundo rural, cuya estabilidad y futuro están gravemente amenazados por los perniciosos efectos de malas o inexistentes políticas públicas, que por años nos vienen afectando, cual más cual menos, a todos quienes vivimos en el campo y dependemos de él.

En el Acto, haremos propuestas a nuestras autoridades con miras a superar la grave crisis que nos afecta, y pediremos una Mesa de Trabajo Vinculante con ellas, porque queremos aportar a las soluciones sectoriales. ¡Y que definitivamente se nos escuche!

Hoy, más de 200 mil hectáreas de las 300 mil que existen plantadas en Chile, están con números en rojo, con pérdidas operacionales, y no precisamente provocadas por falta de productividad o ineficiencia de los productores sino que fundamentalmente por los perniciosos efectos que ha generado la caída del valor del dólar en toda la industria exportadora, que no puede “dolarizar” sus costos de producción, como la mano de obra, y la electricidad que pagamos que hoy está en la cúspide mundial de precios.

El actual valor del dólar nos destruye y va de la mano de una –para nosotros– nefasta política pública como lo es la Política Cambiaria de Libre Flotación, que desde hace más de una década viene aplicando el Banco Central de Chile, para controlar la inflación y los shocks externos (que era lo más simple de hacer), sin que se hayan medido seriamente sus malos efectos en los sectores afectados por ella, como el nuestro.

A lo anterior debemos agregar un fenómeno externo, cual es la caída de la divisa en todo el mundo, lo que agrava aún más nuestra delicada situación, porque con ella se nos pagan nuestros productos. La falta de una política crediticia acorde con la rentabilidad del sector agrícola, clave para el desarrollo rural y la soberanía del país, es también un asunto que debiera resolverse dentro de una –por ahora ausente– Política de Estado Agrícola, factores todos que, sumados, nos hacen perder nuestra competitividad frente a otros países que protegen y subsidian fuertemente su Agricultura.

Desde hace un tiempo se advierten voces dando campanazos de los males que se nos pueden venir encima, pero esta vez ya no como una industria sectorial, sino como País. Acaba de sumarse a ellas la del ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco, quien dice en la revista “Poder & Negocios” publicada el pasado 13 de Mayo: “Hay que preguntarse qué va a pasar el día que los precios de los commodities aterricen. Ahí no es difícil hacer una lista de países de la región en que subsisten desequilibrios estructurales serios” y agrega que “el desafío es evitar que se inflen burbujas en los países emergentes, ya sea en el mercado inmobiliario, el accionario o el cambiario: Cuando eso ocurre invariablemente las cosas terminan mal.” ¡Qué duda cabe! que en Chile, las cosas terminarán mal de no corregirse el modelo económico de Libre Mercado, aplicado injustamente a ultranza para nosotros y no para otros, como aquellos sectores que tienen garantizadas sus utilidades directa o indirectamente por el Estado, sea con subsidios u otros instrumentos de fijación de tarifas o tasas, o por quienes no se afectan con el mal Holandés, como la minería por ejemplo, o por quienes ganan a destajo con un dólar bajo.

¡Reaccionemos a tiempo para así lograr un Chile que sea justo y bueno para todos!

Felipe García-Huidobro Sanfuentes

Abogado, Director de Frusexta AG.

www.frusexta.cl

 

Noticias Relacionadas

Columnas 6 marzo, 2020

Hoja en blanco

Columnas 27 febrero, 2020

El suicidio de la Iglesia

Columnas 27 febrero, 2020

A diez años del desastre total