En el Centro Experimental Forestal Tanumé de Conaf, ubicado en la comuna de Pichilemu, se llevó a cabo un taller formativo destinado a difundir las características de la avispa de la madera del pino, Sirex noctilio, y su estrategia de control, en una zona de secano costero que ha visto aumentar el daño provocado por la plaga forestal cuyo control dejó de ser obligatorio en el año 2020.
La actividad fue encabezada por la directora regional de CONAF, Carla Castro, y el director regional (s) del SAG, Manuel Bernales. Junto a ellos participaron representantes de empresas privadas, propietarios de predios forestales y funcionarios públicos.
“Estas actividades formativas y preventivas son vitales para que nuestra industria forestal no sufra las consecuencias de dejar que esta plaga avance. Si no implementamos medidas de manejo, podría generar consecuencias nefastas para las plantaciones de la región”, señaló el seremi de Agricultura, Carlos Valdés.
Sirex noctilio es un insecto originario de Europa y África del Norte, siendo reportado en árboles de los géneros Pinus, Pseudotsuga, Larix, Abies y Picea. En Chile la temida avispa se encuentra presente entre las regiones de Valparaíso y Aysén, afectando particularmente a plantaciones de pinos. El insecto provoca la muerte de árboles, debido a que la hembra, al momento de depositar los huevos en la madera de un hospedante, mediante su ovopositor, también inocula un mucus fitotóxico y el hongo Amylostereum areolatum, cuyo accionar provoca el debilitamiento y posterior muerte del árbol.
La instancia contó con las presentaciones teóricas y prácticas del Coordinador de Sanidad Forestal del SAG O’Higgins, Max Peragallo, y de Hugo Barrueto, jefe de Sección de Gestión Forestal de CONAF. En ellas se explicaron las características de la plaga y el contexto en el que se ha trabajado durante más dos décadas. Además, se enfatizó el llamado a que los predios forestales de la zona realicen las labores de manejo apropiadas para mantener un control físico de la plaga.
“Actualmente en la zona de secano existe una alta mortalidad de rodales de pino, particularmente en áreas de regeneración natural sin manejo, donde se han dado, además, niveles de control biológico que aún no son los óptimos. Por ello es relevante realizar las medidas de prospección y manejo en predios de pino para evitar una mayor afectación a los propietarios”, explicó la directora regional de CONAF, Carla Castro.
Control biológico
El año 2006 el SAG realizó un cambio de estrategia para el control de la plaga, reformulando el objetivo del programa desde uno de erradicación a la supresión, a través de la implementación de un programa de control biológico clásico, mediante la utilización de un complejo de enemigos naturales específicos de la plaga. Estos controladores biológicos son el nematodo entomopatógeno Deladenus siricidicola y los parasitoides Ibalia leucospoides y Megarhyssa nortoni, los cuales han sido utilizados para el control de la plaga en otras regiones del mundo.
“Si bien hace algunos años el SAG priorizó las acciones de control biológico en plantaciones forestales de pequeños y medianos productores de pinos y en áreas de avance de la plaga, particularmente en zonas de intensa actividad forestal, hoy esta es una práctica expandida que sigue vigente y que es altamente recomendable junto con el manejo adecuado de las plantaciones”, afirmó el director regional (s) del SAG, Manuel Bernales.






