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Editorial

El peligro de Fiestas Patrias

LUNES, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020


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Las alarmas se encendieron nuevamente. Este fin de semana, a través de su cuenta de Twitter, el alcalde de Rancagua, Eduardo Soto, reconocía que el ministro de Salud, Enrique Paris, se había contactado con él para manifestarle su preocupación por las aglomeraciones y la falta de distanciamiento social que se ha vivido en la ciudad, principalmente en el centro, desde que se levantó la cuarentena.

Una situación que viene preocupando a muchos, y que no cambia a pesar de las advertencias y los llamados a mantener conductas responsables.

Y ahora, la situación podría empeorar con las Fiestas Patrias, un temor que los expertos han puesto en evidencia en distintas regiones del país.

Es más, el propio ministro de Salud reconoció que en Chile puede venir una «segunda ola» de contagios y por ello señaló que “no podemos bajar los brazos, porque la segunda ola puede venir”.

Si existe esta aprensión desde el gobierno y los expertos, vale analizar si fue prudente tomar la decisión de flexibilizar algunas medidas durante el fin de semana de Fiestas Patrias, particularmente, porque cualquier margen de acción mayor al acostumbrado, si no se comunica de forma clara,  puede ser visto por la ciudadanía como una equívoca señal de que se pueden relajar las conductas.

¿Estamos cómo país preparados  para cambiar nuestras ruinas y aprender a hacer una vida cotidiana bajo el escenario del coronavirus?.

Y después de Fiestas Patrias, ¿qué tan cerca estaremos de volver a cuarentena? ¿Haremos los esfuerzos suficientes para no tener que adoptar esta medida que tanto daño causó a muchas familias?

Si como ciudadanos nos vemos obligados a aumentar la movilidad –ya sea por trabajo, trámites, salud u otros aspectos que nos obliguen a salir de casa- deben ser las medidas que adopte la autoridad las encargadas de evitar que se produzcan conductas o acciones que puedan ser peligrosas y propicias para mayores contagios de coronavirus.

Por lo tanto, no podemos dejar al arbitrio individual el hecho de tomar conductas responsables y no riesgosas. Es clave que la autoridad genere un marco de acción adecuado, claro y concreto que apunten a evitar una segunda ola o rebrotes, o tener que volver a medidas tan dolorosas, que no solo tienen un impacto sanitario o en la salud de las personas, también acarrea complejidades socioeconómicas para miles de familias.


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