Mirando la salud ocupacional desde atención primaria

Publicado el 10 septiembre, 2019 Por Columna de Opinión

Las condiciones de empleo y trabajo son determinantes en el área de la salud: cuando son buenas pueden posibilitar un adecuado desarrollo personal; económico y social, mejorar la autoestima, proteger frente a riesgos físicos y psicosociales, y promover efectos positivos en la salud. Por otro lado, las condiciones de trabajo riesgosas y formas de empleo […]

Las condiciones de empleo y trabajo son determinantes en el área de la salud: cuando son buenas pueden posibilitar un adecuado desarrollo personal; económico y social, mejorar la autoestima, proteger frente a riesgos físicos y psicosociales, y promover efectos positivos en la salud. Por otro lado, las condiciones de trabajo riesgosas y formas de empleo precarias pueden asociarse con problemas de salud que representan costos sociales y económicos para las personas, familias y sociedad, y perpetúan las inequidades en esta área.

Existen muchas intervenciones efectivas para la prevención primaria de riesgos ocupacionales que buscan fomentar lugares de trabajo saludables. Sin embargo, a nivel mundial, el acceso a éstas permanece bajo o no cumple con las expectativas de los trabajadores para su adecuada implementación en los diferentes contextos. En ese sentido es importante reflexionar sobre el vínculo entre los servicios de salud ocupacional y de atención primaria en el área, ya que comparten valores comunes que son importantes para la salud de personas y poblaciones: ambas tienen un sentido holístico, están enfocadas en mejorar el funcionamiento de los individuos en diferentes aspectos de su vida, y tienen un foco importante en las comunidades, fomentando la participación de las personas con mayores necesidades.

Por lo tanto, y como lo recomienda la OMS y la OIT, es necesario que los profesionales de la salud – desde la atención primaria- den la debida importancia a los efectos que las condiciones de trabajo y empleo pueden tener sobre la salud, para detectar tempranamente riesgos laborales y sugerir intervenciones oportunas para ese tipo de problemas. Esto permitiría prevenir las bajas por enfermedad a largo plazo y la incapacidad laboral, así como manejar diferentes problemas de salud optimizando la capacidad funcional de las personas en distintos ámbitos.

Si bien, Chile ha avanzado bastante en temas de salud y seguridad ocupacional, todavía hay un sector de la población que está siendo poco abordado por los servicios de salud ocupacional como son los trabajadores por cuenta propia e informales, por lo que la integración de esta mirada en los servicios de atención primaria, podría reducir las brechas e inequidades en el país.

María Teresa Solís Soto

Académica Instituto de Ciencias de la Salud

Universidad de O’Higgins

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