La loable labor de voluntarios que entregan ayuda espiritual y desayunos en Hospital Regional de Rancagua

Publicado el 10 junio, 2019 Por Equipo de Corresponsales

Esta ayuda va en directo beneficio de los pacientes que deben concurrir al centro de salud, algunos de los cuales viajan largas distancias.

Son pasadas las 8 de la mañana y los voluntarios de la Unidad de Acompañamiento Espiritual del Hospital Regional de Rancagua se comienzan a reunir junto al capellán católico del centro de salud, el padre Claudio Godoy.

Con una energía positiva y mucha alegría se preparan para una nueva jornada de entrega de desayunos a los pacientes que llegan, en esta oportunidad, al CAE, o Centro Adosado de Especialidades, donde están ubicados los diferentes box médicos de atención. Café, té o chocolate y una bolsita de galletas son las raciones para cada uno de los pacientes, que vienen muchas veces desde los rincones más recónditos de nuestra región.

El sacerdote Godoy acompaña en la entrega estos desayunos. Señala que “los martes llegamos hasta las distintas unidades del hospital, mientras que todos los jueves estamos en oncología entregando estos pequeños desayunos, con muchas energías positivas para todos nuestros hermanos pacientes. Muchas veces salen muy temprano de sus hogares desde distintos lugares de la región”.

Cada uno de los voluntarios que forma parte de este grupo consigue y gestiona los recursos para que nada falte en sus entregas. El voluntario del grupo Acompañamiento Espiritual, Manuel Contreras, manifestó que “todos nos sacrificamos un poquito para que funcione, es una emoción muy grande, especialmente cuando sales muy temprano de la casa, tomar un tecito o chocolate te reconforta”. En tanto, su compañera, María Carriel, dice que “esta obra me hace muy feliz, y mientras tenga la fuerza suficiente voy a continuar con esta entrega solidaria junto a mis compañeras y al padre Claudio”.

Para pacientes como Hernán Díaz, quien viaja desde la comuna de Chimbarongo al hospital, “esta acción de los voluntarios es muy buena y no se ve en ninguna parte, uno llega a las 7 de la mañana y es muy reconfortante”.

Una generosa entrega que se sostiene gracias al buen corazón de los particulares, que donan a ambos voluntariados recursos e insumos para entregar ayuda a personas que lo necesitan, especialmente con estos fríos días y noches, donde las temperaturas han bajado considerablemente.

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