Glaucoma: Sepa cómo detectar esta enfermedad progresiva y degenerativa que puede dejar sin visión

Publicado el 17 marzo, 2019 Por Equipo de Corresponsales

Afecta al nervio óptico que es el encargado de transmitir la información del ojo al cerebro.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glaucoma es la segunda causa más común de ceguera en el mundo y afecta a cerca de 80 millones de personas.

Es una neuropatía óptica no muy conocida entre la población, pero que puede afectar con mayor frecuencia en mayores de 40 años y en algunos casos puede derivar en la ceguera total.

“Actualmente en Chile no hay datos muy concretos, pero se sabe que entre 80 y 140 mil personas tienen Glaucoma. El problema es que por cada paciente que está bajo control, en la calle anda otro que no sabe que tiene esta neuropatía óptica”, asegura  Hugo Berríos, coordinador de la mención de Oftalmología y Optometría de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad San Sebastián (USS).

El académico USS explica que se trata de “una neuropatía óptica, crónica, progresiva, degenerativa y asintomática. Afecta al nervio óptico que es el encargado de transmitir la información del ojo al cerebro. Es como el cable del televisor. Para que éste se encienda, el cable tiene que estar en buenas condiciones”.

Berríos señala que cuando hay glaucoma, el nervio óptico se empieza a desgastar y se habla de patología crónica “porque una vez que aparece ya no se quita nunca más. Además, es progresiva porque va avanzando y degenerativa porque el daño al nervio óptico es cada vez mayor”.

“Aunque sea asintomático, muchas veces (aunque no siempre) produce un aumento de la presión intraocular. Dentro del ojo, tenemos un humor acuoso que es un líquido que llena el ojo por la parte anterior y existen ciertos rangos de presión considerados normales, en promedio entre 10 y 19 milímetros de mercurio (mmHG).

Por lo cual, el especialista explica que cuando el aumento de presión intraocular existe “este no se siente, pero cuando se produce un glaucoma agudo, ya sea producto de un golpe o un cierre angular de la cámara anterior debido a alguna patología como la diabetes, estos rangos aumentan enormemente en pocas de horas”, explica Berríos.

El tecnólogo médico precisa que la característica típica del glaucoma agudo “es un ojo rojo, rígido y muy doloroso. Disminuye la visión, hay destellos y fotofobia, junto con dolor alrededor del ojo en incluso en la mitad de la cabeza”. Este es el único caso donde existen síntomas claros, pero la gran mayoría de los glaucomas no tienen ningún indicio.

El profesional añade que lo que se afecta con el glaucoma “es la amplitud de visión. Se empieza a reducir el campo visual pero no la agudeza para distinguir lo que tenemos al frente. Es cómo mirar a través de un tubo y cuando la persona ya nota el defecto, muchas veces es demasiado tarde y se puede llegar a la ceguera”.

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