Editorial: Otro día negro en el fútbol

Publicado el 9 octubre, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Nuevamente el fútbol terminó empañado por actos delictuales. Esta vez, el estadio municipal de Rengo fue el escenario de un escándalo que terminó con un joven de 21 años  apuñalado y con la policía intentando dar con el paradero del responsable de la agresión. El duelo entre Rengo y Rancagua Sur, válido por la Tercera División, […]

Nuevamente el fútbol terminó empañado por actos delictuales. Esta vez, el estadio municipal de Rengo fue el escenario de un escándalo que terminó con un joven de 21 años  apuñalado y con la policía intentando dar con el paradero del responsable de la agresión.

El duelo entre Rengo y Rancagua Sur, válido por la Tercera División, parecía un partido tranquilo. Pasividad que se terminó de golpe cuando un hincha local fue agredido con un arma blanca, aparentemente por un fanático de la escuadra de la capital regional.

La trifulca hizo recordar una serie de situaciones que ya se han visto en otras canchas de fútbol y que han sido parte del repudio general de autoridades, dirigentes e hinchas, pero que lamentablemente siguen dando que hablar cada cierto tiempo.

Por ejemplo, el protagonizado hace unas semanas en el encuentro entre Santiago Wanderers y Cobresal por la Primera B, donde barristas locales se enfrentaron entre ellos mismos, varios de ellos con arma blanca.

Una repudiable situación que terminó en sanción: tres hinchas fueron castigados con la prohibición de ingresar a un estadio en 16 años.

El caso ocurrido este fin de semana en Rengo es de especial cuidado. El uso de arma blanca sin ningún control puso en riesgo a quienes llegaron al estadio y tiene en estado grave a un joven de 21 años.

Estos actos de violencia deben ser erradicados de forma definitiva de los estadios. Y para ello es clave reconocer que las medidas que se han impulsado en estos últimos años no han sido suficientes para terminar con este tipo de actos vandálicos. Los estadios y los recintos deportivos se han transformado en espacios donde se han impuesto las barras bravas y los mal llamados hinchas.

Es importante que las autoridades tomen este hecho con la importancia que merece y no dejen pasar la oportunidad para que, de una vez por todas, las barras bravas pierdan el partido que hoy ganan por goleada; para que así a los estadios vuelva la familia y los verdaderos hinchas del fútbol.

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