En la obra, en la faena, un espacio

Publicado el 13 septiembre, 2018 Por Columna de Opinión

Accidentabilidad laboral, cinco personas mueren a la semana por aquella causa. La cifra de accidentes es mucho mayor, y para qué hablar de los riesgos que no se atienden. Considerando que, además, muchos de los trabajadores en Chile no tienen tampoco la opción siquiera de atenderse puesto que temen consecuencias en su continuidad laboral. La […]

Accidentabilidad laboral, cinco personas mueren a la semana por aquella causa. La cifra de accidentes es mucho mayor, y para qué hablar de los riesgos que no se atienden. Considerando que, además, muchos de los trabajadores en Chile no tienen tampoco la opción siquiera de atenderse puesto que temen consecuencias en su continuidad laboral.

La inclusión de los Prevencionistas de Riesgos ha incidido en una mejora significativa de la realidad en Chile en cuanto a las condiciones laborales. Pero sigue siendo bastante preocupante que aún la experiencia laboral trae vivencias que no se quiere tener.

Pues bien, el Prevencionista de Riesgos conoce, y debe aplicar, mecanismos de socialización y de incorporación de elementos legales que contribuyen a la prevención de accidentes. Pero ello, si bien tiene una normativa que la ampara, no es la respuesta completa. Alguien puede entrar a apoyar labores adicionales de seguridad, también a apoyar en otras funciones, y no se aprovecha como debiese, en un país que cacarea de productividad, pero que no se prepara en ella.

La Psicopedagogía puede constituir un facilitador en vario aspectos: puede dirigir información a personas que tienen distintas características en el momento de recibir información. No sólo eso, puede generar material orientado a distinto público en atención a la necesidad que tiene de comprender.

Ahora, esa capacidad uno podría pensar que se puede aprovechar sobre la cuestión de seguridad. Sin embargo, es un error: ¿por qué creeríamos que la gente podría entregar su mejor rendimiento de inmediato? Las curvas de aprendizaje no son rápidas de internalización, nadie llega y sabe cómo ejecutar bien una destreza en la construcción, la faena agrícola, en el montaje industrial, etc.

De poco y nada sirve tener procesos estandarizados de inducción si la gente aprende de manera distinta. Se pierde tiempo valioso en la generación de mejoras en productividad si no se optimiza el tiempo de preparación a ejecución de tareas. La inteligencia corporal, la destreza física, la optimización de los propios tiempos… Eso y más es lo que puede gestionar alguien que se preparó para transmitir la información atendiendo requerimientos de cada persona, hay talento desaprovechado en la cuestión productiva cuando se pretende que la gente “sabe hacer su trabajo” sin una preparación personal y monitoreo que reduzca los plazos de una tasa óptima en la faena, obra o empresa, o en cualquier oficio que se imparta.

Docente AIEP, Francisco Javier Larraín Sánchez

 

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