Educación, gratuidad e inequidad

Publicado el 13 septiembre, 2018 Por Columna de Opinión

La Contraloría General de la Republica publicó el estudio, ‘Financiamiento Fiscal a la Educación Superior año 2017’, que trae un apartado sobre financiamiento fiscal para gratuidad. Esto permite ver como el fisco distribuye los recursos entre las universidades, IP y CFT, dando una orientación de la forma en que el Estado invierte en educación superior. […]

La Contraloría General de la Republica publicó el estudio, ‘Financiamiento Fiscal a la Educación Superior año 2017’, que trae un apartado sobre financiamiento fiscal para gratuidad. Esto permite ver como el fisco distribuye los recursos entre las universidades, IP y CFT, dando una orientación de la forma en que el Estado invierte en educación superior.

Si hacemos foco en los recursos destinados directamente a las instituciones de educación superior vemos que de los US$ 831 MM, un 55,5% (US$ 461 MM) se destinan a las universidades estatales del CRUCH (que son 18), un 37,3% (US$ 309 MM) a las universidades no estatales del CRUCH (9) y un 7,2% (US$ 60MM) al resto de la instituciones (137), que incluye universidades privadas, IP y CFT.

Las universidades del CRUCH (27) reciben del fisco US$ 770 MM anuales, equivalente al 93% de los recursos que el Estado destina directamente a instituciones de educación superior. Esto demuestra la inequidad en la asignación de recursos en educación superior, explica el interés de las universidades por ingresar al CRUCH, y lo discriminatorio que resulta para otras universidades acreditadas el no tener acceso a participar de esa instancia académica.

Respecto a las cifras de gratuidad, de las 44 instituciones adscritas a esta política, 27 pertenecen al CRUCH, 5 a universidades privadas, 6 a IP y 6 a CFT. El déficit que genera este sistema en las instituciones, es decir la diferencia entre aranceles reales y aranceles de gratuidad que debe ser financiado por las instituciones, alcanza a la suma de US$ 26,5 MM anuales, de los cuales el 83% (US$ 22 MM) recae en las instituciones privadas. Una segunda conclusión; las universidades del CRUCH financian la gratuidad con los aportes directos adicionales que les entrega el fisco, las universidades privadas deben hacerlo con recursos propios y de sus estudiantes.

El informe de la Contraloría refleja una inequidad tan clara y evidente hacia los estudiantes que llama a una profunda reflexión, respecto de si la asignación de recursos públicos en nuestro sistema de educación superior tiene lógica, con la política de educación superior mixta y gratuidad parcial que se ha dado el país y su impacto en la calidad, agravado por el hecho de que del total de jóvenes en la educación superior, el 72% es decir 897.753, estudia en instituciones privadas, no pertenecientes al CRUCH.

Rector Universidad Central, Santiago González

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