Editorial: Una mujer fantástica

Publicado el 6 marzo, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Este domingo, Chile consiguió el segundo Oscar de su historia cinematográfica. La película del director Sebastián Lelio, ‘Una Mujer Fantástica’ fue reconocida como Mejor Película Extranjera en la versión 90 de esta premiación que se llevó a cabo en un repleto teatro Dolby. De esta forma iguala el éxito del cortometraje animado chileno Historia de […]

Este domingo, Chile consiguió el segundo Oscar de su historia cinematográfica. La película del director Sebastián Lelio, ‘Una Mujer Fantástica’ fue reconocida como Mejor Película Extranjera en la versión 90 de esta premiación que se llevó a cabo en un repleto teatro Dolby. De esta forma iguala el éxito del cortometraje animado chileno Historia de un Oso, que ganó la estatuilla en 2014.

‘Una Mujer Fantástica’, interpretada por Daniela Vega, revela la vulneración y discriminación a las que están expuestas las personas trans, en una sociedad que mantiene los prejuicios y es particularmente violenta en el día a día.

Por ello, el logro conseguido por este filme va más allá del punto de vista cinematográfico. Tiene que ver también con construir un país más tolerante, una sociedad más respetuosa y donde se sigan generando espacios y se avance en una legislación que apoye la diversidad sexual.

Es así como el nuevo gobierno tendrá la palabra en esta materia, cuando hoy está en discusión el proyecto de ley sobre identidad de género, cuyo avance quedó al debe en la administración Bachelet y quedará a juicio del Congreso que se instale a partir del 11 de marzo. Temática que se suma a la demanda por avanzar en matrimonio igualitario en Chile.

En materia de ley sobre identidad de género, el primero en tomar la posta fue el próximo ministro Secretario de Gobierno, Gonzalo Blumel, quien manifestó que “hay una necesidad de legislar en esta materia, sobre todo porque el cambio de género registral es engorroso y no está a la altura de lo que Chile necesita”.

¿Qué pasos se han dado? La ley Zamudio y el Acuerdo de Unión Civil han permitido terminar con algunos vicios en materia de discriminación y derechos por la orientación sexual, permitiendo además abrir espacios a la discusión de temas valóricos, que hoy son rechazados por sectores más conservadores, pero que se vuelven necesarios debatir, entendiendo que la sociedad debe avanzar para que todos los chilenos tengan los mismos derechos, deberes, oportunidades y niveles de protección.



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