Promesa regional de enduro se lució en Latinoamericano desarrollado en Mostazal

Publicado el 10 octubre, 2018 Por Alex Savoy

Con solo 7 años, y siendo el más pequeño de todo el certamen, Joaquín Ovalle se consagró con un meritorio cuarto lugar en la categoría varones 50 cc.

El pasado fin de semana se corrió por primera vez en suelo nacional el Campeonato Latinoamericano de Enduro Femenino e Infantil, organizado en conjunto por la Federación Internacional de Motociclismo para Latinoamérica y la Federación Deportiva de Motociclismo de Chile.

La prueba tuerca sobre dos ruedas se desplegó durante tres días en el circuito diseñado en Picarquín, localidad de Mostazal, y contó con la presencia 80 pilotos provenientes de Chile, Brasil y Argentina. En carrera se lucieron Open, 85 cc, 65 cc, 50 cc en mujeres; y en varones 85 cc, 65 cc, y 50 cc.

En esta última categoría, la que contempla pilotos hasta los 9 años, el crédito regional de tan solo 7 años Joaquín Ovalle, oriundo de Mostazal, brilló como el competidor más joven del certamen.

El más pequeño del Latinoamericano empezó teniendo una actuación para ilusionarse rematando tercero al final del primer día. Sin embargo, al día siguiente en el cierre de la prueba presentó complejos problemas mecánicos en carrera que lo relegaron a la cola de la carrera. Aun así con los tiempos que hizo durante todo el fin de semana finalizó cuarto en la general.

“Lo pasé muy bien, el grip estaba muy rico, era un circuito muy técnico, tenía muchas piedras, satos y bajadas rápidas, había que ir muy concentrado”, dijo la promesa del enduro regional que mostró sus condiciones innatas en el Latinoamericano de la especialidad.

“En la segunda manga de la tarde del domingo, iba muy bien hasta que se me rompió la pata de cambio, perdí mucho tiempo y decidí terminar igual”, relató sobre el contratiempo que superó con ayuda de su padre.

“Dejamos (la moto) en segunda y sacamos la pata de cambio con mi papá, y terminé corriendo sin pata de cambio con mucha garra, y pude terminar último esa manga, pero terminé”, señaló muy orgulloso respecto a las condiciones que decidieron concluir la prueba por los duros caminos de Mostazal.

Y no solo con los problemas mecánicos tuvo que lidiar el pequeño Joaquín Ovalle, porque en este Latinoamericano dio cierta ventaja con la moto que utilizó. Por lo mismo quedó más contento aún.

“Corrí en mi Honda CRF 50, el único piloto en cuatro tiempos de mi categoría, y eso es rudo ya que las dos tiempos son mucho más explosivas y rápidas, así que por lo mismo quedé muy contento de mi resultado”, resaltó su actuación el pequeño tuerca, quien ahora fija su horizonte en lo que viene 21 de octubre en la última fecha del CEO (Club Enduro O’Higgins), donde espera pelear el campeonato en Infantiles C.

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