Tráfico y venta de armas: El foco que busca desbaratar la Fiscalía en O’Higgins

Publicado el 12 septiembre, 2018 Por Carla Dinamarca Miranda

Más de diez años de prisión pueden llegar a cumplir los infractores de la Ley de Armas y Explosivos.

Tras la incautación de armamento ocurrida este lunes se estableció que el imputado es un armero de profesión, sin embargo, traficaba armas ilegales vía Internet y de manera presencial. Este caso no es el primero que se registra en la Región de O’Higgins, ya que en febrero de este año se descubrió la venta de un fusil M-16 y un armero clandestino en San Vicente, quien al igual que el detenido por la PDI ayer, contaba con munición de guerra.

Este último procedimiento dejó al descubierto un negocio ilegal que persigue el Ministerio Público hace unos meses con el objetivo de determinar el origen del armamento, si participaron en ilícitos y la vinculación de ciertas especies decomisadas que están en manos de terceros pero están totalmente prohibidas en Chile, ya que solo pueden acceder a este armamento las Fuerzas Armadas e instituciones policiales.

“La importancia de este procedimiento es que una de las directrices que ha marcado el fiscal regional, Emiliano Arias, tiene que ver con perseguir delitos donde estén involucradas las armas de fuego, en ese contexto la fiscalía abrió este foco exclusivo para investigar el tráfico de armas y es ahí donde efectivamente, en este trabajo en conjunto, se ha logrado establecer la existencia de este armero”, indicó el fiscal de la unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos, Alberto González.

Según explicó el fiscal, en relación al procedimiento de este lunes el imputado contaba con permiso para trabajar como armero, pero que dentro de esa actividad no había realizado todo lo que la ley exige para aquello. Por ejemplo, se le encontró munición de manera ilegal, es decir, todo aquello que él no puedo comprobar de dónde y por qué la tenía, no ajustándose al reglamento de la ley.

Respecto al origen de estas y otras armas incautadas en procedimientos, el fiscal señaló que “nosotros tratamos de no presumir los orígenes porque la ley nos exige un estándar distinto. Debemos acreditar el origen de las armas, por lo tanto, ese debe ser un trabajo de largo aliento, toda vez que estas armas deben ser periciadas por el Laboratorio de Criminalística Regional de la PDI”.

Conforme a los antecedentes recabados en la investigación, se pudo establecer que el detenido es armero de profesión, sin embargo, traficaba armas ilegales vía Internet y de manera presencial, por lo que arriesga desde diez años de prisión, pena que podría incrementarse hasta en dos grados debido a que en el operativo también le fue incautada munición militar.

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