La educación en bioética: Una contribución en la formación de los estudiantes de las carreras de salud

Publicado el 12 septiembre, 2018 Por Columna de Opinión

El comienzo del desarrollo de la educación en bioética surge como necesidad de una reflexión ética que lograra otorgar las herramientas a los estudiantes para poder llevar a cabo la deliberación acerca de los problemas y situaciones que derivan del desarrollo biotecnológico; que pudiera ofrecer un cambio de paradigma en la relación clínica, promoviendo los […]

El comienzo del desarrollo de la educación en bioética surge como necesidad de una reflexión ética que lograra otorgar las herramientas a los estudiantes para poder llevar a cabo la deliberación acerca de los problemas y situaciones que derivan del desarrollo biotecnológico; que pudiera ofrecer un cambio de paradigma en la relación clínica, promoviendo los derechos de las personas en los servicios de salud desde un enfoque humanista en la atención; que estableciera principios éticos para la distribución de los recursos en salud;  que tomara conciencia de la situación actual y futura del planeta y todos los seres vivos que lo habitan; y que lograra desarrollar ciertas competencias y saberes en los futuros profesionales para que pudieran dar cuenta de decisiones a distintos niveles que ponían en juego valores éticos.

Esta perspectiva global que asume la educación en bioética es un impulso para la formación ciudadana. Es por este motivo, que en el proceso de formación académica de los estudiantes de las carreras de la salud debe estar presente el modelo bioético.

Los futuros profesionales de la salud son los principales actores encargados de transmitir y plasmar en el ejercicio de su profesión “el ethos que incorpora las virtudes necesarias para alcanzar las metas de la profesión” (Cortina, 2005). Esto implica, prevenir y curar la enfermedad, cuidar y ayudar a morir en paz, actuando como agente promotor de dignidad y calidad de vida.

En este sentido, la bioética contribuye como herramienta de reflexión que concientiza a los profesionales de la salud respecto a una “ética de la sanidad” (Cortina, 2005), que tiene por misión resguardar el bienestar del enfermo y el desvalido, respetar sus derechos y autonomía, establecer vínculos más humanizados entre las comunidades a las que sirve y entregar una atención equitativa, justa y accesible.

Aquellos profesionales de la salud, con su actuar no tan sólo brindarán una atención integral a sus pacientes, sino también, contribuirán en la formación de una ciudadanía activa.

 

Inés Donoso Flores

Docente Escuela de Salud

Universidad de O´Higgins

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