Unidad de Análisis Criminal y el trabajo con las policías

Publicado el 10 julio, 2018 Por Columna de Opinión

En el año 2016 se instala en la estructura de la Fiscalía Regional de O´Higgins la Fiscalía de Análisis Criminal y Focos Investigativos, integrada por cinco fiscales adjuntos y tres analistas criminales, que provienen de diversas áreas del conocimiento. En lo concreto en nuestra región, dos ingenieros y un psicólogo con especialización en ciencias forenses. […]

En el año 2016 se instala en la estructura de la Fiscalía Regional de O´Higgins la Fiscalía de Análisis Criminal y Focos Investigativos, integrada por cinco fiscales adjuntos y tres analistas criminales, que provienen de diversas áreas del conocimiento. En lo concreto en nuestra región, dos ingenieros y un psicólogo con especialización en ciencias forenses.

En el ámbito investigativo la incorporación de esta unidad y su innovadora forma de trabajo, supone la aplicación de un nuevo paradigma, absolutamente necesario a la luz de la realidad delictual, que implica  abandonar el sistema de investigación del caso individual, ocurrido en un lugar determinado, por un  trabajo planificado, permanente y acucioso que analiza el fenómeno delictual en su conjunto, es decir, una serie de casos que se cometen- en diversas partes de nuestra región-  que presentan elementos comunes y que permiten sostener la actuación de delincuentes prolíficos y/o bandas criminales que provocan una relevante sensación de inseguridad y desprotección en los vecinos.

El desarrollo de esta forma de persecución penal proactiva, reflexiva –  inteligente – supone análisis de datos, diagnósticos informados, diseño de estrategias de abordaje, en estrecha relación con la comunidad y con las policías.

En dicho sentido, los vecinos se convierten en pieza fundamental del trabajo investigativo: aportan antecedentes, se le insta a organizarse, adoptar medidas de auto protección y mantienen un contacto permanente con el equipo investigador.

El trabajo que se ha realizado con las policías en este nuevo modelo, ha implicado una mejora continua, una profundización en las capacidades investigativas, en donde, en forma conjunta, fiscales, analistas y policías ponen al servicio de un fin común, sus capacidades y conocimientos.

El modelo asumido exige un trabajo en permanente retroalimentación: los datos se comparten, se analizan, se transforman en diligencias, en instrucciones, en nuevos sujetos investigados, etc.

Ante tales exigencias, se requiere el compromiso de las jefaturas policiales, que comprendan y hagan suya esta nueva forma de abordar el fenómeno delictivo, dirigida a desbaratar bandas criminales, grupos organizados que en forma permanente afectan la tranquilidad y seguridad de la comunidad.

Por ello es importante, poner al servicio de la investigación medios humanos y técnicos suficientes afines a la naturaleza del fenómeno delictual abordado, por ejemplo, en casos de robos reiterados en un sector determinado: necesidad de realizar vigilancias por largas horas en sector afectado, realización de diligencias urgentes fuera de la región, trabajo del lugar donde se comete el delito, etc., gestiones relevantes que implican dedicación especial y por qué no decirlo exclusiva del equipo policial.

Este equipo con alcance regional no actúa en los casos en que el autor de un delito es sorprendido mientras lo comete, pero si nos movilizamos con urgencia, como la actual especialización delictual lo requiere, para lo cual debemos convenir un lenguaje común con las policías operativas y jefaturas, en donde se entienda que cada movimiento investigativo es de utilidad y relevancia para la resolución del caso y neutralización de la banda o agrupación criminal.

Que nuestro norte silencioso sea en conjunto, obtener las órdenes de detención fundadas en la comisión, no de un hecho, sino que de una serie de delitos que llevan una misma rúbrica criminal, y así lograr desarticular un grupo delictual o imputados habituados a robar en un determinado sector, buscando de esta manera, el restablecimiento del equilibrio y tranquilidad social de una comunidad que tanto lo requiere.

 

Fabiola Echeverría García

Fiscal de Análisis Criminal

 

 

 

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