[opinión] La hermosa palabra compañero

Publicado el 11 julio, 2018 Por Columna de Opinión

Como sabemos, las palabras de todos los idiomas o lenguas que se hablan actualmente en el mundo – también las que lamentablemente han dejado de hablarse -, registran la historia de la Humanidad, son vivos testimonios de la bella facultad de los seres humanos de articular sonidos, también de representarlos para el supremo acto social […]

Como sabemos, las palabras de todos los idiomas o lenguas que se hablan actualmente en el mundo – también las que lamentablemente han dejado de hablarse -, registran la historia de la Humanidad, son vivos testimonios de la bella facultad de los seres humanos de articular sonidos, también de representarlos para el supremo acto social de la comunicación.
¿Qué seríamos sin las palabras? Con ellas expresamos afectos, ideas, conocimientos, anhelos, captamos realidad, etc.
Las palabras nacen, viven; también se gastan, se fatigan, mueren. Las afecta el mal uso, el abuso, y dejan de ser por el desuso. Las palabras transmigran, cruzan geografías, son parte y expresión del acervo cultural de las comunidades, de los pueblos. Son seres vivos, tienen cuerpo, forma, identidad, sentido, significado. Ellas son dignas de respeto.
Las diversas disciplinas científicas que históricamente han estudiado los idiomas, lenguas o dialectos informan, dicen de los procesos de conformación de ellos. Existe abundancia de textos, de publicaciones y de tratados. Las diferentes lenguas se han codificado, normado. No escapa al fenómeno lingüístico la exploración y formulación teórica. La nomenclatura, la descripción referida a los idiomas es extensa.
A modo de ejemplo, decir gramática, fonética, morfología, sintaxis, etimología, polisemia, etc…,es todavía no expresar mucho.
Se ha dicho ‘ En el origen fue el verbo ‘…, dato referencial a tener en cuenta.  El ser humano habla porque como ser natural, material está dotado, facultado para hacerlo, es otra concepción.
El idioma español – castellano, también se decía – tiene su historia milenaria. Es el estado actual de hablar el latín, su fuente, su raíz. Nuestro profesor de latín en la Universidad solía decirnos una sentencia, proverbio : ‘ Quien bien conjuga y declina sabe la lengua latina ‘, por lo tanto, sabrá también la lengua española. Un buen ejemplo es la hermosa palabra ‘ compañero’, la etimología nos dice de su forma, de su estructura : cum – panis ( contiene el verbo compartir, y el sustantivo pan ). En rigor semántico, compañero es quien comparte con otro el mismo pan. Por extensión polisémica es también quien comparte la misma suerte, las mismas ideas, el mismo trabajo, etc.
Carlos Poblete Ávila
Profesor de Estado

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