Conoce el proyecto que une a las regiones de O’Higgins y Maule para el desarrollo de proyectos alimenticios

Publicado el 10 junio, 2018 Por Patricio Hernández

La iniciativa busca que los productores de la zona puedan aprovechar su vocación agraria.

Las cifras del mercado de alimentos procesados muestran proyecciones de crecimiento, llegando a más de U$8 mil millones al año 2020 (Global Insight citado por Competitiveness, 2015). Esta proyección a nivel mundial se basa en buena medida en el aumento esperado de la demanda de alimentos que cumplan algún beneficio en la salud de los consumidores y de la demanda por parte de la industria de alimentos por aditivos naturales que reemplacen a los actualmente usados.

Así, los alimentos funcionales proyectan una tasa de crecimiento de mercado del 15%, y donde los ingredientes funcionales y aditivos especializados (IFyAE) ya en la actualidad superan los U$30 mil millones.

Esto, es una gran oportunidad para el sector productivo de O´Higgins y Maule, pues ambas regiones destacan a nivel nacional por tener vocación eminentemente agraria y además concentra el 43% de las ventas agroindustriales del país.

Sin embargo, la industria de los alimentos procesados de origen hortofrutícola de esta zona de Chile, aún se caracteriza por la venta de commodities, productos sin mayor diferenciación y con bajo valor agregado.

Considerando ese escenario, se originó una iniciativa que involucra a las regiones, cuyo objetivo es establecer un polo orientado al desarrollo de productos de alto valor en la industria de ingredientes funcionales y aditivos especializados, a partir de materia prima agraria de base local, con énfasis en la pequeña y mediana agricultura.

Se trata de una iniciativa, que se extenderá por tres años, y que es apoyada por el Ministerio de Agricultura, a través de la Fundación para la Innovación Agraria, FIA, con financiamiento del Fondo de Inversión Estratégica, FIE, del Ministerio de Economía.

Este importante proyecto será liderado por el Centro de Estudios en Alimentos Procesados (CEAP) de la región del Maule y por el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) de la región de O´Higgins, articulando a diferentes actores de la cadena productiva.

Ricardo Díaz, director del CEAP destacó que “queremos generar innovación a partir de ciencia, lograr que se trabaje articuladamente en torno a un objetivo común, usando encadenamientos en el que todos tomemos el riesgo y el beneficio sea compartido por todos”.

El proyecto involucrará materias primas con alto potencial en su cultivo en ambas regiones, y cuyas particularidades y propiedades son valoradas en la salud o en la industria de los alimentos.

Es así como los productos con los que se trabajará son la saponina a partir de quillay, antioxidantes a partir de maqui y otros berries, resveratrol a partir de vides, tomasa a partir de tomate y boldina a partir de boldo.

 

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