El poder

Publicado el 15 mayo, 2018 Por Columna de Opinión

Esta palabra generalmente se asocia a acontecimientos negativos, donde el hombre por muchos medios ha tratado de obtenerlo, y que la historia nos ha demostrado que, muchas veces cuando lo ha logrado, los resultados no han sido los mejores. El poder es muy apreciado en distintos niveles, y se puede reflejar en su búsqueda en […]

Esta palabra generalmente se asocia a acontecimientos negativos, donde el hombre por muchos medios ha tratado de obtenerlo, y que la historia nos ha demostrado que, muchas veces cuando lo ha logrado, los resultados no han sido los mejores. El poder es muy apreciado en distintos niveles, y se puede reflejar en su búsqueda en las distintas esferas de la sociedad ya sea dentro de un círculo social, en el trabajo, en la política, religión, etc.

El poder, sin duda, es una palabra que está más asociada a las penas y amarguras de la vida, por los resultados nefastos que han producidos hombres que han logrado concentrar una gran cantidad.

Los que profesamos el cristianismo, entendemos que el poder en Dios es mucho más amplio y profundo que el significado que tiene en nuestro vocabulario. La palabra griega (Koiné) que encontramos en la biblia y que se traduce como poder, es “Dynamis”, teniendo como fin mostrar el amor de Jesús a todo el mundo, y cuando se habla de “Todo”, se incluyen a las personas que han sido despreciadas por la sociedad como drogadictos, mendigos, etc.

Aquel Dynamis de Dios, sigue actuando hoy en día con la misma efectividad que hace dos mil años atrás, pero este poder no busca destruir ni generar amarguras, sino todo lo contrario. Una muestra palpable del Dynamis de Dios es el trabajo que realiza Fundación Refugio en nuestra región -liderada por el pastor José Vera-, quienes hace unos días atrás certificaron a 40 personas que eran dependiente de las drogas y que, producto de ello, perdieron todo lo que tenían, al punto que varios ya estaban viviendo en situación de calle.

Estas personas han completado su proceso de rehabilitación, logrando mantenerse más de un año sin recaer en el consumo de estupefacientes, generado en ellos el renacimiento de una nueva vida, que les ha permitido recuperar hijos, matrimonios, familia, etc.

Fundación Refugio trabaja sobre la base que el poder de Dios puede cambiar a toda persona, no importando si la sociedad lo ha abandonado. Toda la labor que realiza como organización es a través de voluntarios y autofinanciándose a través de bonos de cooperación, ventas de platos únicos, rifas, etc., sin recibir fondos públicos. Imagínense cuántas personas más podrían cambiar sus vidas si existieran más manos dispuestas a ayudar en el voluntariado y en las finanzas; de seguro no solo serían 40 personas cada año, sino muchas más.

Es por ello que el poder, desde una perspectiva cristiana, tiene una capacidad transformadora más allá que la mera detentación humana de la autoridad. Es la capacidad de transformar más allá de la conducta, es dotar de mayor amplitud ese cambio, incluyendo una perspectiva espiritual, dotando de la esperanza que permite hacer más de lo que podría hacerse si nunca antes se hubiera sembrado ese cambio.

Richard Torres Rivas

Voluntario Fundación Refugio

Presidente Fundación Dynamis

 

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