Fruticultura: Crean mallas que reducen los efectos del cambio climático en manzanas

Publicado el 16 abril, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Esta malla fotoselectiva, ayuda a reducir los costos de producción, aumentar el rendimiento y mejorar la calidad, tamaño y condición de la fruta.

La fruticultura en Chile, y específicamente la producción de manzanos, están siendo afectadas por los cambios conductuales del clima, generando diversos daños en la fruta como golpes de calor y lluvias extemporáneas entre otros.

Para la fruta en particular, significa bajar su calidad en términos de nutrición y de color. Y esto se ve reflejado luego en la post cosecha y en las exportaciones, donde se calcula que un 40% de la producción queda en descarte (100 millones de dólares anuales por fruta no embalada).

Para dar solución a este problema, Richard Bastías, académico de la Universidad de Concepción, realizó un estudio sobre la efectividad del uso de mallas para la industria de las pomáceas, específicamente sobre manzanos.

Respecto de aquello, Bastías detectó que “las mallas que se habían introducido en Chile eran para control de granizo, y por tanto no eran efectivas para los golpes de sol”.

Así nace la opción de generar un proyecto con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria de “Mejoramiento de la competitividad de los huertos de manzanos mediante el desarrollo de mallas con técnicas foto-selectivas específicas para las condiciones climáticas y productivas de este cultivo en Chile”.

Según antecedentes entregados por los propios productores y exportadoras, actualmente se emplea mayoritariamente las mallas de color negro y blanco y otras técnicas, que generan finalmente un 15% a 20% de daño en la fruta por el sol en variedades más susceptibles.

“Una alternativa es la malla raschel, pero genera excesiva sombra y tiene una vida útil limitada (2 – 3 temporadas). Es por eso que pensamos en materiales como monofilamentos con hilos fabricados en polietileno de alta densidad asegurando una vida útil de 6 – 7 temporadas”, explica Bastías sobre el proyecto.

Las mallas bicolores con las cuales se experimentaron fueron con hilos grises, perlas y azul, sin embargo, de todos los prototipos, el más efectivo fue el azul-gris, en comparación a la malla de color negro.

Al respecto, agrega que todas las mallas permitieron bajar requerimientos de agua, pero ésta en particular logró que la evapotranspiración del cultivo bajara entre 20 y 30% la demanda hídrica  bajo malla azul-gris, generando más humedad aprovechable en el suelo”, explica Bastías.

Además, explica que el concepto de azul-gris, permite enfriar, transformar radiación directa en más difusa, y agrega más componentes con la luz azul.

Con esto vamos a permitir reducir los costos de producción -en particular aquellos asociados a mano de obra-, aumentar el rendimiento y mejorar la calidad, tamaño y condición de la fruta, generando un negocio más competitivo y mejor adaptado a las exigencias actuales para nuestro país”, sostuvo el ejecutivo de innovación agraria de FIA, Alfonso Yévenez.