Editorial: Cuidado con las palabras

Publicado el 20 abril, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Un tenso momento se vivió ayer en el Congreso, tras darse a conocer el retiro del proyecto de ley que buscaba indemnizar a las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos, reconocidas en los informes Valech I y II. Fue el diputado de la UDI, Ignacio Urrutia, quien encendió los ánimos al señalar que “no […]

Un tenso momento se vivió ayer en el Congreso, tras darse a conocer el retiro del proyecto de ley que buscaba indemnizar a las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos, reconocidas en los informes Valech I y II.

Fue el diputado de la UDI, Ignacio Urrutia, quien encendió los ánimos al señalar que “no es la primera vez que se entregan estos regalitos a gente que más que exiliados fueron terroristas”.

Sus palabras generaron la inmediata reacción de la oposición, cuyos parlamentarios se retiraron de la Sala. Pero fue la diputada Pamela Jiles, quien encaró a su colega de la UDI en el hemiciclo.

La situación generó múltiples reacciones, incluso en el Gobierno. El ministro de Justicia, Hernán Larraín,criticó duramente a su compañero de partido: “Reacción del diputado Ignacio Urrutia (…) revelan su desprecio a los Derechos Humanos y a quienes fueron víctimas de violaciones, y a la necesidad de reconciliación”.

Urrutia con sus palabras también le da un duro golpe a su propio conglomerado, ya que tensiona el ambiente dentro del Congreso, y hace más compleja la tarea del ministro  de la Secretaría General de la Presidencia, Gonzalo Blumel, que ha tratado de posicionar un discurso más conciliador y la búsqueda de consensos.

Hoy, las tres fuerzas políticas que integran el Congreso permiten anticipar un amplio debate ideológico y valórico. Pero siempre en base a un debate serio, responsable, transparente y con altura de miras. Dejando los rencores y las incitaciones al odio que tanto daño le hacen al país y que después lamentablemente se manifiestan en expresiones de violencia más allá de la verbal.

Por ello, el rechazo transversal a las palabras del diputado Urrutia, que van en línea con que el mundo político busca alejarse de este tipo de polémicas y situaciones que solo empañan su labor en el Parlamento.

Pero los imprudentes dichos del diputado Urrutia dejan una lección para el futuro: El respeto y la tolerancia son elementos claves para avanzar en el ebate legislativo que Chile merece.

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