Trabajadoras de Fusat rechazan cierre de sala cuna y exigen reapertura a la nueva administración

Publicado el 6 febrero, 2018 Por Carla Dinamarca Miranda

Las afectadas denunciaron que esto se trató de un decisión tomada de forma unilateral, que no contó con su opinión.

Este lunes, un grupo de trabajadoras de la clínica Fusat, en la comuna de Rancagua, se manifestó pacíficamente en las afueras del recinto de salud. La razón: Exigen la reapertura de la sala cuna que -a juicio de las afectadas- fue cerrada por la nueva administración de manera “injusta y arbitraria”.

Según indican las trabajadoras, la decisión afectaría a 26 personas, pero además dejaría sin trabajo a 10 funcionarias.

De la noticia se enteraron el jueves recién pasado, tras una reunión con la gerenta de Recursos Humanos, Alejandra Miranda; y la jefa de Personal, Claudia Ruz. Allí se les comunicó la decisión y se les informó que sus hijos serían reubicados en recintos del centro de Rancagua.

Para la matrona de Clínica Fusat, Lilian Mella, la molestia radica en que “seríamos reubicadas en un lugar que queda muy alejado de nuestro trabajo”, y destaca que la sala cuna que cerrará “lleva 29 años funcionado” y es “una de las mejores evaluadas”.

“Estamos  muy en desacuerdo con la decisión que fue tomada de forma unilateral, ni siquiera con el consentimiento de los papás”, agregó la profesional.

“Nos dijeron que la nueva administración, que lleva un mes en el cargo, no tenía  la expertiz para manejar una sala cuna y que tampoco era de su ámbito de acción, porque ellos manejan hospitales y no están interesados en manejar una sala cuna”, asegura Lilian Mella.

La sala cuna que fue cerrada se ubica frente a clínica Fusat, lo que se traduce en una facilidad para las madres para ir a dejar y a buscar a sus hijos.

“Ahí estábamos cerca, la velocidad de reacción de un niño frente a un hijo enfermo es rápida. Acá nos ofrecen el jardín Vitamina, uno queda en calle Mujica y otra en Bueras, algunas mamás ya han llevado a sus hijos ahí y han tenido pésimas experiencias, mucho reclamos a Recursos Humanos, pero no han sido escuchadas”, insiste la matrona.

El cierre del recinto afecta también a 10 funcionarias de la mencionada sala cuna, entre parvularios y técnicos. “Nosotras lo que buscamos es que esto no se cierre, nosotros queremos tener a nuestros hijos cerca y no hay ninguna razón de peso para que esta no siga funcionado”, señaló Mella.

Desde Clínica Fusat declinaron referirse a este tema.

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