Para saber y contar: Bombero, chico bueno

Publicado el 7 febrero, 2018 Por Columna de Opinión

 Un 12 de febrero de 1882, un selecto grupo de vecinos rancagüinos, convocados por el Gobernador, dio vida a la Primera Compañía de Bomberos de nuestra ciudad, con un nombre magnificente: BOMBA OHIGGINS. Nació, así, bendecida por el nombre sacrosanto del Padre de la Patria. La fecha 12 de febrero está nimbada por la figura […]

 Un 12 de febrero de 1882, un selecto grupo de vecinos rancagüinos, convocados por el Gobernador, dio vida a la Primera Compañía de Bomberos de nuestra ciudad, con un nombre magnificente: BOMBA OHIGGINS. Nació, así, bendecida por el nombre sacrosanto del Padre de la Patria.

La fecha 12 de febrero está nimbada por la figura de don Bernardo, pues corresponde a la batalla de Chacabuco y, asimismo, al día en que se juró en todo Chile la independencia de la patria, obra máxima del Libertador. Nuestra Compañía y O´Higgins, están indisolublemente unidos.

Han transcurrido 136 años desde la fundación, y a pesar de la maraña del tiempo, la Institución continúa reluciendo con las grandes virtudes que hacen de Bomberos, a nivel nacional, la entidad pública  más creíble y respetable.

Bomberos descansa en su doctrina de servicio público integrada por voluntarios, mayores de 18 años de edad, que no perciben remuneración alguna, que entregan su tiempo al servicio del prójimo, que ponen en riesgo su vida y su integridad física en sus arduas labores, que hacen realidad principios democráticos y republicanos excepcionales.

Hoy, la mujer está integrada en Bomberos, las voluntarias cumplen exactamente las mismas labores que los varones y merecen nuestro especial reconocimiento. Saludo muy cordialmente a las siete voluntarias que forman parte de nuestra Primera Compañía.

En Bomberos reina una democracia ejemplar, los cargos bomberiles se renuevan cada dos años, por votación secreta de cada voluntario, de manera que las oficialidad no es permanente, sino renovable cada dos años. Se puede estar a la cabeza y luego de la próxima elección, pasar a ser uno más. Un ejemplo republicano.

Bomberos ha extendido su campo de acción, desde el combate de los incendios, que les valió ser llamados “Caballeros del Fuego”, a numerosas otras actividades, que incluyen las emergencias producidas por gases y elementos tóxicos, el rescate de personas desde vehículos colisionados, auxiliar a las víctimas de temporales, terremotos, incendios forestales y otros siniestros.

Las virtudes que muestran los voluntarios, la eficiencia de sus labores, la vocación de servicio y su valor para desafiar siniestros que pueden causarles la muerte o graves lesiones, ha acuñado la frase que encabeza esta columna: “Bombero, chico bueno”. Hay que agregarle, en estos días, “Bombera, chica buena”, para hacer plena justicia.

Mario Barrientos Ossa

Abogado

Magíster en Derecho

U. de Chile

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