Jóvenes, conocer su sexualidad es invertir en seguridad

Publicado el 7 febrero, 2018 Por Columna de Opinión

La época estival, con el buen clima y sus noches más largas, propicia un mejor estado de ánimo de las personas, que favorece un ambiente de receptividad para crear nuevas amistades, salir más de fiesta, bailar, conocer gente nueva… y por consiguiente, querer encontrar “el amor”. Los jóvenes comienzan a hacer planes que les alejen […]

La época estival, con el buen clima y sus noches más largas, propicia un mejor estado de ánimo de las personas, que favorece un ambiente de receptividad para crear nuevas amistades, salir más de fiesta, bailar, conocer gente nueva… y por consiguiente, querer encontrar “el amor”.

Los jóvenes comienzan a hacer planes que les alejen de sus obligaciones y donde puedan explorar nuevos terrenos y aquí, las relaciones sexuales se sitúan en primer plano.

En esta época de la vida, el grupo de amigos es un gran referente, y en muchas ocasiones presionan para que se inicien relaciones sexuales o se realicen de forma insegura, con comentarios como “ya deberías probarlo…”, “eres muy aburrida/o si no lo haces…” etc.

Los adolescentes deben tener las suficientes herramientas para conocerse y saber qué es lo que quieren en cada momento, y así, no ceder ante la presión del grupo. Por eso, se hace de vital importancia la educación sexual, no sólo desde el ámbito educativo sino también por parte de las familias.

Que se conozcan y se acepten tal y como son para poder expresar su sexualidad con satisfacción, es el principal objetivo. De esta forma, los jóvenes se encuentran preparados, tienen los conocimientos necesarios para iniciar una relación sexual segura y el poder de decidir cómo, cuándo y con quién tenerlas.

Se propicia así una seguridad en el adolescente que no muchos consiguen y que hace que puedan enfrentar los primeros encuentros eróticos desde la seguridad y el conocimiento y no por el contrario, desde el miedo y la inseguridad.

Gracias a lo anterior, una vez llegado el momento, los adolescentes son capaces de discernir lo que les apetece, se sienten empoderados para tomar decisiones y consiguen encuentros sexuales mucho más plenos, seguros y satisfactorios.

Por lo tanto, fomentar que los adolescentes conozcan su sexualidad es invertir en seguridad, satisfacción, autoestima, diversidad… pero por sobre todo es invertir en que sean jóvenes felices, que disfrutan plenamente su sexualidad en todos los ámbitos de su vida.

Esther Ayala

Matrona y académica

Facultad de Medicina

U. San Sebastián

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