Huelga de hambre de ex candidato a alcalde de San Fernando: Baja 10 kilos y enfatiza que continuará “con la lucha”

Publicado el 9 febrero, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Hoy se cumplen 18 días desde que este padre decidiera iniciar la radical medida, pero los conflictos con su hijo adicto a las drogas continúan, afectando a toda su familia.

Han pasado 18 días desde que Mario González, el ex concejal y candidato a alcalde de la comuna de San Fernando,  decidiera iniciar una huelga de hambre para visibilizar su petición de crear una ley de salud mental que permita a las familias iniciar un tratamiento de rehabilitación de drogas, aun cuando su familiar no tenga voluntad de hacerlo.

Lo anterior es debido a que su hijo de 23 años posee una grave adicción a drogas duras que lo ha llevado a protagonizar hechos de violencia incluso en contra de su propia familia.

Las consecuencias de la huelga se han vuelto visibles en su fisonomía, ya que según advierte González “he estado bajando de peso, estoy en 88, he bajado 10 kilos”, producto de lo cual reconoce que “me siento un poco más débil”,

Lo anterior se produce debido a que “ahora mi musculatura está siendo absorbida por mi cuerpo” y la situación podría agravarse, ya que “según los estudios, a los 21 días comienza el desequilibrio de la vista, los oídos y ahora tengo ahora molestia en el oído, tengo presión alta”, explica.

Sin embargo, pese a este deterioro físico, el padre tiene un objetivo inamovible, el cual lo mantendrá “sin bajar los brazos”, enfatiza.

En paralelo que el político sanfernandino mantiene esta huelga de hambre, su hijo escapó de la comunidad terapéutica en la cual se internó voluntariamente desde el pasado domingo para comenzar un proceso de desintoxicación.

Sobre aquello, González añade con visible pesar que “no lo pudimos detener porque él manda qué hacer y si él sigue consumiendo, no tiene para cuándo parar”.

Producto de lo cual Mario González tiene total incertidumbre de su paradero, ya que tal como explica, “no sé dónde está en este momento, ni sé si va a delinquir para poder obtener drogas”.

Sin embargo, señala que “mi hijo me ha estado llamando para pedirme plata para seguir consumiendo, estamos con las manos atadas”.

Tras el abandono del tratamiento por parte de su hijo adicto, la madre del joven tuvo que dejar su casa junto a su nieta.

Esto debido a que, según explica González, “mi esposa no puede seguir un minuto más en la casa porque su salud mental se está deteriorando día a día”.

La situación es compleja, ya que “tenemos miedo que mi hijo vaya a la casa y pueda ocurrir violencia intrafamiliar nuevamente porque lo único que quiere es plata”, reconoce el padre.

Por lo cual “la familia es la que sufre, el adicto sigue consumiendo y lo que hace en el día es cómo sacar plata para seguir consumiendo”.

Respecto de si la huelga seguirá su curso, Mario González señala enfático que “estoy con mucho ánimo de seguir con esta lucha, pero muy afectado con lo que está pasando con mi hijo”.

 

 

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