Milito acaba en O’Higgins con los últimos vestigios de la era Arán

Publicado el 30 enero, 2018 Por Alex Savoy

El técnico pasó la podadora con el último mercado de pases y trajo consigo una nueva columna vertebral para recuperar el prestigio perdido el año anterior.

Joel Acosta es el único sobreviviente del mercado de pases que más dolores de cabeza le trajo a la familia Abumohor que controla O’Higgins. El extremo argentino sigue en deuda, pero le alcanzó lo mostrado para no ser víctima de la podadora que hizo andar Gabriel Milito cuando tuvo el poder.

El delantero argentino Gustavo Gotti, una de las mayores inversiones en la historia de la sociedad anónima en el club, se enteró cuando ya estaba todo consumado que partiría cedido un año a otro club del fútbol chileno, debido a que desde lo deportivo para ‘El Mariscal’ no cumplía del todo con las características de ‘9’ que requería.

El futuro de Gotti estaba sentenciado desde el semestre anterior, y ni siquiera esa conversación que tuvieron jugador y entrenador antes de partir las vacaciones cambió el rumbo del ex Instituto de Córdoba, quien ahora deberá mostrar su potencial con Deportes Temuco, luego de intentos frustrados de que recalara en otros equipos de Primera División.

El cordobés finalmente corrió la misma suerte que los bullados casos de Mauro Visaguirre y Lautaro Comas, apuestas, desde lo futbolístico, mucho más arriesgadas y enfocadas a que pudieran dar réditos impensados. Gotti fue pedido y seguido por Cristián Arán, pero no tuvieron la suerte de trabajar juntos. Cuando el ‘Tanque’ arribo sin escalas desde Brasil el casildense ya estaba fuera.

Milito con la venía de dirigentes acabó con casi todo vestigio de contrataciones antes de su llegada, solo resisten Alejandro Márquez y Pedro Muñoz, que llegaron con Pablo Sánchez, Miguel Pinto y por ahora, Richard Barrioleth, otra particular apuesta que tendría los días contados para sumarse a préstamo este 2018.

Partió sin dejar huella Martín Rolle. Y también después de muchas idas y vuelta forzó su salida Fabricio Fontanini, quien fue de más a menos en su paso y terminó pagando caro una lesión mal cuidada cuando mejor rendimiento mostraba.

Hasta ahora son seis los jugadores de campo sumados, además del portero suplente con pasado en proceso formativo en el club Rodrigo Yáñez. Con el control en la mano, Milito se hizo de una columna vertebral, laterales por ambas bandas -Juan Carlos Espinoza y Roberto Cereceda-, un mediocampo totalmente nuevo- Matías Vera, Nicolás Oroz y Ramón Fernández-, y un delantero centro, Nicolás Mazzola.

Y esta nueva armadura tiene, al menos, una pieza más por añadir, la que inicialmente está reservada para un extremo que termine de potenciar en ofensiva este equipo titular prácticamente nuevo. El hombre que más llena es el del uruguayo Marcelo Javier Cabrera, que milita en Argentinos Juniors, pero no será nada fácil negociar por una antigua obsesión.

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