Editorial: Los inmigrantes y su futuro en Chile

Publicado el 18 enero, 2018 Por Equipo de Corresponsales

Cientos de extranjeros llegan cada día a la Gobernación de Cachapoal, en la Plaza de Los Héroes de Rancagua, para realizar trámites que permitan prolongar su estadía en Chile. Una situación que se repite en otras ciudades del país, donde el fenómeno migratorio se ha multiplicado en los últimos meses. En la región de O’Higgins, […]

Cientos de extranjeros llegan cada día a la Gobernación de Cachapoal, en la Plaza de Los Héroes de Rancagua, para realizar trámites que permitan prolongar su estadía en Chile.

Una situación que se repite en otras ciudades del país, donde el fenómeno migratorio se ha multiplicado en los últimos meses.

En la región de O’Higgins, por ejemplo, las solicitudes de residencia temporaria han aumentado fuertemente en los últimos tres años: En 2015 llegaron a 1.465 las solicitudes; en 2016 fueron 1.894; y en 2017, 6.331.

La imagen de un país estable política y económicamente hace que Chile se convierta en un polo atractivo para aquellos que por diversas razones abandonan su patria.

Es más, los trámites que hoy más se repiten tienen  que ver con la visa temporaria, que -con contrato de trabajo- les permite estar un año en nuestro país. Después, con dos visas temporarias pueden pedir una visa de residencia.

Si proyectamos los datos que entrega el gobierno, la llegada de extranjeros debiera dejar de ser un fenómeno pasajero y tenderá a estabilizar la permanencia de inmigrantes en el país en el mediano plazo.

Pero cómo hacemos frente a esta situación, que obliga a doblegar esfuerzos en distintos ámbitos. Nos impone una serie de desafíos que como país debemos hacernos cargos. Por ejemplo, generando mecanismos que permitan superar la barrera idiomática que hoy limita principalmente a quienes llegan desde Haití. En materia laboral, una ardua fiscalización que permita el cumplimiento de derechos y deberes en términos de horarios de trabajo, las remuneraciones y cotizaciones, lo que implica una esfuerzo adicional de parte de la autoridad. Factor clave para que los inmigrantes logren el anhelado bienestar en un país desconocido, y así se destierren algunas de las realidades que hoy salen a la luz pública, como hacinamientos y condiciones de vida poco dignas.

Como sociedad hemos abierto nuestras fronteras, pero al mismo tiempo debemos avanzar en una legislación acorde a la nueva realidad que enfrentan las principales ciudades del país. Todo, con el objetivo claro de que este fenómeno se transforme en un proceso que brinde reales oportunidades a los extranjeros y, al mismo tiempo, que su trabajo y esfuerzo contribuyan al desarrollo de esta nación.

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