Editorial: Las tensiones en la visita de Francisco

Publicado el 11 enero, 2018 Por Equipo de Corresponsales

A solo días de la llegada del Papa Francisco a Chile, el delicado tema de los abusos sexuales al interior de la Iglesia Católica se ha tomado la agenda. A principios de semana, el diario español El Periódico publicó una información donde la Congregación de los Hermanos Maristas reconocía que se habían ocultado casos de […]

A solo días de la llegada del Papa Francisco a Chile, el delicado tema de los abusos sexuales al interior de la Iglesia Católica se ha tomado la agenda.

A principios de semana, el diario español El Periódico publicó una información donde la Congregación de los Hermanos Maristas reconocía que se habían ocultado casos de abuso sexual contra menores.

Sin ir más lejos, ayer el grupo Bishop Accountability –cuya labor fue clave para destapar los abusos en la ciudad de Boston, Estados Unidos- presentó el primer banco de datos digital que tiene información de clérigos chilenos denunciados por abuso sexual de menores.

Pero además, la agrupación cuestionó al cardenal Ricardo Ezatti, por, a su juicio, minimizar las denuncias relacionadas a este tipo de casos. Por ello, exigen al Papa su remoción, así como de otros obispos que habrían encubiertos situaciones de esta naturaleza.

Junto con ello, la ex candidata presidencial de la DC, Carolina Goic, pidió que el pontífice se reúna en su visita a Chile con víctimas de abuso sexual por parte de religiosos.

Un tema que se ha tomado la agenda porque es una realidad en Chile: En los últimos 15 años 80 personas ligadas a la iglesia Católica han sido acusadas de delitos de connotación sexual: 45 han sido condenados por la justicia civil o canónica.

Por ello, existe la incertidumbre si Francisco se referirá a estos caso en particular o más bien su discurso será más general sin aterrizar en temas específicos que afectan al país.

La visita de Francisco debe transformarse en una oportunidad que permita acercar a los chilenos a la iglesia Católica. Pero esto solo será posible hablando con la verdad, sin omitir y enfrentando las realidades, por muy doloras que sean.

El mensaje que entregue en Chile el Papa no solo debe ser esperanzador para quienes profesan fervientemente la fe católica. Debe ser potente y claro además, para quienes han sido víctimas, sus familias, y se han sentido vulnerados por este tipo de hechos.

Noticias Relacionadas

Columnas 16 octubre, 2018

Desafíos post CyberMonday

Columnas 12 octubre, 2018

El pobre cerebro