Un poco de álgebra para las elecciones

Publicado el 5 diciembre, 2017 Por Columna de Opinión

La bolsa local ha tenido fuertes movimientos. Dado que en el resto del mundo no ha pasado demasiado y el retorno de las acciones de mercados emergentes ha sido positivo, es razonable suponer que el cambio en el escenario electoral pareciera ser el causante. Con esto, hay cosas que han quedado relativamente claras como que […]

La bolsa local ha tenido fuertes movimientos. Dado que en el resto del mundo no ha pasado demasiado y el retorno de las acciones de mercados emergentes ha sido positivo, es razonable suponer que el cambio en el escenario electoral pareciera ser el causante. Con esto, hay cosas que han quedado relativamente claras como que antes de la elección, el mercado asignaba una alta probabilidad al eventual triunfo del candidato Sebastián Piñera, así como que, aparentemente, el mercado preferiría un triunfo del candidato de Chile Vamos.

Supongamos que la probabilidad antes de la primera vuelta de que Piñera fuera el próximo presidente era del 90%, hoy -la mayoría de los analistas- estima que ese número está más cerca de 50%.

Si en Chile las elecciones hubieran sido en otra fecha, era razonable suponer que el desempeño de la bolsa local fuera parecido al de los mercados emergentes, como ha pasado durante el resto del año; en este caso, la bolsa habría rentado un 3% desde el viernes 17 de noviembre. No obstante, cayó alrededor de un 6% al ver la caída en la posibilidad de elección del candidato de Chile Vamos.

Sólo a modo de ejercicio teórico y con un poco de álgebra, podríamos tener una idea de qué pasará una vez que se decida el balotaje. De ser Sebastián Piñera el que se imponga en segunda vuelta, el mercado debería rentar 2,3% más que lo que renten los emergentes, que sería equivalente a subir 11,3% desde su nivel actual. En tanto, si quien se impone es Alejandro Guillier, el mercado debiera caer el mismo 11,3%

Este análisis es una sobresimplificación extrema, dado que no considera matices en el escenario político u otros eventos idiosincráticos no relacionados a la elección. Sin embargo, es una ilustrativa y lúdica forma de ver cómo podrían estar pensando los mercados y cómo esto puede definir la orientación de éstos.

Gonzalo Reyes

Economista jefe de Abaqus

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